Minuto a Minuto

Internacional Papa León XIV espera que “no pase demasiado tiempo” para ir a México
"Espero que no pase demasiado tiempo", dijo el papa León XIV sobre una eventual visita apostólica a México en 2027
mundial 2026 ‘Vozinha’: el héroe de Cabo Verde que pasó de frenar a España a ganar millones de seguidores en Instagram
El guardameta de 40 años fue clave para que Cabo Verde sumara el primer punto de su historia en Copas del Mundo
Nacional Golpes de calor, principal motivo de atención médica en sedes mundialistas
A una semana del inicio del Mundial 2026 suman 395 atenciones prehospitalarias en sedes mundialistas y Fan Fest
Deportes De Uzbekistán al Azteca: un encuentro histórico entre culturas y futbol
El Estadio Azteca se convertirá en el escenario perfecto para el partido histórico de Uzbekistán contra Colombia
Deportes “No soy modelo”: Bielsa tras polémica por su actitud en la sesión de fotos para la FIFA
El entrenador Marcelo Bielsa explicó por qué miró a la cámara durante la sesión fotográfica oficial para el Mundial 2026

              Tienen más fe en la persona que en la causa.
Florestán.

          La presidenta Claudia Sheinbaum ha sabido lidiar con Donald Trump, destacadamente en oponerse, y hasta ahora con éxito, al envío de tropas estadunidenses a México, como ha dicho él reiteradamente, para ayudarle a combatir al crimen organizado con el agravante de que ya lo declaró como organizaciones terroristas internacionales y al fentanilo, del que nuestra frontera es el principal punto de ingreso, como armas de destrucción masiva lo que le da el respaldo de sus leyes para cualquier tipo de intervención, aunque vaya contra los principios del derecho internacional y, en este caso, de nuestra soberanía, dos temas que le tienen sin cuidado.

          La misma Sheinbaum, con la que ha sostenido 12 llamadas telefónicas, con nadie ha hablado tantas veces como con la mexicana, ha aceptado que sí, que Trump le ha insistido en el envío de tropas para abatir a los cárteles y que ella una y otra vez se ha opuesto, hasta ahora con éxito.

          El punto central de la relación con el presidente de Estados Unidos no es lo que haga, logre, avance o diga ella, sino lo que él quiera, necesite o se lo ocurra, independientemente de la realidad, en este caso, los avances de este gobierno contra la delincuencia organizada, el tráfico de drogas, la violencia, por encima de la extraordinaria relación que tenga el general Ricardo Trevilla, secretario de la Defensa, con el general Greg M. Guillot, jefe del Comando Norte de Estados Unidos, reconocimiento hasta por escrito para él y las fuerzas armadas, además del entendimiento entre el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, con los responsables de los Departamentos de Justicia, Seguridad Interna y sus agencias de inteligencia.

          Así que su gobierno y el país todo, no solo su movimiento, vivimos un riesgo permanente que hay que administrar momento a momento y, sobre todo teniendo en claro que, en esta relación, el riesgo no es México ni Sheinbaum, es el humor de Donald Trump.

RETALES

  1. AGREGADO.- Ayer la presidenta agregó un nuevo factor de conflicto con Estados Unidos. Dijo que algunos asesores de Trump quieren meter la mano en las elecciones intermedias de 2027. Pero no dio mayores datos. El reto es que allá le pregunten por ellos;
  2. VISITA.- Hoy recibe al secretario de Seguridad Interna, Markwayne Mullin. Lo desconcertante es que la zarina antidrogas de la Casa Blanca, Sara Carter, una especie de enlace con Trump, canceló anoche la visita confirmada para el lunes, sin explicación alguna;
  3. PENDIENTE.- El pasado jueves 23 la presidenta anunció que había propuesto a Roberto Lazzeri como nuevo embajador en Estados Unidos, en relevo de Esteban Moctezuma. Pasaron los días, llegaron las dudas, pero anoche se despejaron: el Departamento de Estado ya otorgó el placet y aquí será aprobado por el Senado.

Nos vemos mañana, pero en privado.