La subordinación a La Habana resultó vergonzosa para Morena, que tuvo que precisar que no fue un posicionamiento que represente su línea oficial
Para demostrar que Cuba manda, la embajada cubana avisó que Morena publicó un desplegado de apoyo a Raúl Castro. Pero en Morena entraron en pánico y se retractaron, porque EU los regañó por defender a un tirano.
El terror se debió a que la reprimenda vino del subsecretario de Estado, Christopher Landau, temido por quitarle la visa a algunos sólo por subir post ofensivos contra EU. Landau llamó “poco honorable” a la bancada de Ricardo Monreal.
“Ni siquiera pusieron el nombre de un responsable por este apoyo a una tiranía que ha durado más de CUATRO VECES que Pinochet en Chile. Es poco honorable esconderse detrás del anonimato en difundir comunicados como este”, dijo Landau.
La subordinación a La Habana resultó vergonzosa para Morena, que tuvo que precisar que no fue un posicionamiento que represente su línea oficial. Y el quitavisas compartió el texto en redes sociales.
No es la primera vez que Morena se retracta tras entregarse a un gobierno extranjero. Antes fue con la embajada rusa, que anunció la instalación aquí del GPS ruso que guía los misiles en la invasión a Ucrania.
Era un acuerdo para instalar en México, para uso doméstico en los coches y teléfonos celulares, del satélite Glonass, que es el GPS que utiliza el régimen de Vladimir Putin para cohetes guiados y bombardeos.
Al igual que ahora fue la embajada cubana la primera en avisar del comunicado de Morena en defensa a Raúl Castro, la embajada rusa anunció antes que el gobierno de México la instalación del GPS ruso que guía los misiles en la invasión a Ucrania.
Es decir, Cuba y Rusia no tienen la más mínima consideración política para hacer ver su influencia en el tutelaje y monitoreo ideológico, y hasta estructural, del actual régimen mexicano. Las embajadas cubana y rusa campean por sus respetos en México.
Tras el anuncio de la embajada rusa de la instalación del Glonass, EU se quejó, y el entonces canciller, Ebrard, corrió a Washington a aclarar que “ese sistema satelital no se instalará, ni está previsto instalarlo que se instale en nuestro país”.
La instalación era plan de Putin para colocar a la región en su zona de influencia: ya había colocado uno en Nicaragua y cuatro en Brasil. En México se le cayó por la soberbia de su embajada para demostrar quién manda: como ahora los cubanos.
Morena también se retractó de colocar escáneres chinos, de la empresa Nuctech, en los controles aduaneros de la frontera con EU. La Casa Blanca advirtió que esos equipos darían a China información sobre los bienes que ingresan a EU.
Y… faltaba más: para atrás los escáneres chinos.
Sí, muy subordinados a Cuba y Rusia, pero se aterran con EU.
