Cuando en 2017 el PSG pagó 222 MDE asumimos que el futbol daría un giro de 360 grados a la hora de valorar a un futbolista, pero nunca vislumbramos el giro tan complejo e incomprendido que daría la carrera de Neymar, el tipo que en aquel verano estaba llamado a ser el recambio posicional de Lionel Messi o Cristiano Ronaldo a la hora que elegir al mejor futbolista del mundo. 

La vida es de decisiones y más allá de lo que se advertía en ese verano de 2017, algo hemos tenido claro desde la irrupción de Neymar en el futbol mundial, la gente que lo asesora y su propio entorno lo ha visto antes que nadie como una empresa, el escritorio ha sido el sitio donde juega sus mejores partidos y desde hace 2 años juega más sentado en su oficina que parado en una banda del terreno de juego. 

Foto de Nike.

El futbol como estructura de negocio vive en constantes cambios, desde aquella venta histórica del Barcelona en 2017, la industria no ha vuelto a ser la misma, se compran futbolistas por cantidades exhorbitantes y es tan importante el número que ocupará en su camiseta, como acordar los derechos de imagen del futbolista. En dicha evolución todos caminamos, el periodismo señala “bombas”, los directivos exigen “pagos Justos”, y el futbolista con el trato recibido, corre el riesgo de “desestabilizarse”.

A tan solo unos días de que termine el Mercado de Fichajes, Neymar, se encuentra lejos de ser la figura que vendió el Barcelona en 2017, como cuando su contratación con los Blaugranas en 2013, el padre y representante parece escuchar al mejor postor, Real Madrid y Barcelona vuelven a la carrera, solo que se han olvidado de un pequeño detalle, el club dueño de sus derechos ha sido defraudado y si algo le sobra eso es dinero. 

Foto de Sport.

Cuando Nasser al Khelaifi, Presidente y dueño del PSG compró a Neymar en 2017, su aspiración a ganarlo todo fue real, no obstante, las actitudes del brasileño y las constantes lesiones en las mismas fechas (cumpleaños de su hermana), además de peleas internas con jugadores claves en el equipo, terminaron llevando al jeque catarí al límite. “Hoy ya no quiere a Neymar, pero no pretende venderlo por menos de lo que pagó, sobre todo a quien se lo compró (Barcelona)”, reflexionó al tiempo que el Mercado de Fichajes avanza y las ofertas siguen llegando.

Foto de PSG.

Es un hecho que Nasser al Khelaifi pudiera bien acabar con Neymar y su presente, el futbolista ha sido rebasado por una inversión mucho menor como Kylian Mbappé, y el equipo ha aprendido a no depender del “10” brasileño, incluso ahora y tras las lesiones de Cavani y Mbappé, Al Khelaifi sigue pensando igual, llevar la  negociación al límite y no perder más de lo que ha pagado en sueldo a Neymar estos dos años, el objetivo del dueño del PSG.

Yo no sé qué pasará en los próximos días, estoy claro del talento futbolístico de Neymar, no obstante, tengo aún más presente la complejidad que simboliza su entorno, su mundo, su padre, con todo y ello, Barcelona y Real Madrid a base de ofertas y opciones de transferencia lo buscarán hasta el último minuto del mercado, será sólo decisión del PSG abrirle la puerta al brasileño o bien, enterrar su ilusión por salir y triunfar, así como Neymar hace unos meses, enterró la de los aficionados parisinos que hoy ya no lo quieren más.

Neymar ha sido el peor negocio y no para el PSG, sino para la industria misma. 

HASTA LA PRÓXIMA 

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