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La gente prefiere a los que matan que a los que aburren. Por eso El Padrino es considerado un libro sobre la violencia. Pero es un libro sobre la familia: la personalidad y las frases de Vito Corleone son de la madre de Mario Puzo. La novela está inspirada en ella: Lucia Santa.

El Padrino es un enunciado sobre la condición humana: “No perdones la primera falta grave, si no quieres ser víctima de la última”. Y viene de una madre que parió seis hijos de dos hombres distintos: el primer marido muere y el segundo se suicida en un manicomio.

Quedó sola, pobre y desdichada en Hell´s Kitchen, barrio duro de Nueva York. Pero lo superó todo con la dignidad y pasión que dotó Puzo al Don, y su inconquistable amor por la familia, la vida: su rechazo a la traición.

Se entiende más la mística de El Padrino si se lee En tierras lejanas, segunda novela de Puzo (1965), que es una obra mejor escrita que El Padrino (1969). Cuando Vito Corleone se expresa en El Padrino, quien lo hace es la madre heroína de En tierras extrañas.

Dice Lucía Santa:

—Un hombre como Pietro Santini no habría podido hacerse con cuatro camiones y muchos contratos de transporte, si no hubiese sabido rebajarse.

—Llegará un día en que todos deberemos dar cuenta de nuestros actos.

—¿Qué será de él cuándo vea la vida tal y como es? Quiero que mi hijo sepa lo que es la vida a través de mí, no a través de extraños.

Explicó Puzo: “Era de mi madre la sabiduría de Vito Corleone. En los personajes de El Padrino oigo a mis hermanas y hermanos, tolerantes todos ellos con las debilidades humanas. Sin Lucía Santa, no habría escrito El Padrino”. Y transmuta ese universo en las sentencias de Don Corleone:

—Un hombre que no pasa tiempo con su familia nunca puede ser un hombre de verdad.

—La amistad lo es todo. La amistad es más que un talento. Es más que el gobierno. Es casi igual que la Familia.

—Cuando uno de mis amigos se crea enemigos, yo los convierto en mis enemigos

—Cada hombre tiene su propio destino.

Aunque El Padrino, llevado al cine por Coppola con guion de Puzo, es la mejor película de la historia, sus fibras más profundas están en el libro, que es superior al filme. Puede ser un debate interminable, pero se resuelve con el chiste de dos chivitas en Hollywood.

Una chivita encuentra la cinta en un basurero y se la chupa como un espagueti. También encuentra el libro, y se lo come. Otra chivita que la observa le pregunta:

–¿Cuál te supo mejor?

–Mmm, el libro.