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En Morena, es Ignacio Mier ejemplo grotesco de trato a favor de familiares para gozar de cargos públicos. El aspirante a gobernar Puebla tiene enchufados hijos y sobrinos a la teta del presupuesto. Como diría el clásico del PRI: ellos son el orgullo de su nepotismo.

Discípulo y ahijado político de Manuel Bartlett, quien lo llevó del PRI a Morena, Ignacio Mier cabildeó y logró que su hija, Daniela Mier Bañuelos, sea diputada por Morena en el Congreso de Puebla, sin necesidad de que hiciera campaña.

Por derechos de sangre, la hija consiguió la diputación vía plurinominal, aprovechándose de los votos de los candidatos de su partido que sí hicieron campaña. Para más, ni morenista era: hasta presumió su boleta votando por el PAN para la gubernatura en 2018.

Además, un hijo de Ignacio Mier es presidente del municipio poblano de Tecamachalco, tristemente famoso por el disparo de los delitos de alto impacto: secuestros, homicidios, asaltos con violencia. Hoy el hijo es morenista, pero antes fue perredista y panista.

Aunque tampoco es que Ignacio Mier sea el único que practica el nepotismo en Morena, pues ceca de 25 integrantes del gabinete federal tienen familiares directos trabajando en la administración pública. Y eso es sólo en los casos documentados.

Por supuesto que no se trata de un delito que hermanos, hijos, esposas, esposos, sobrinos, tíos… trabajen en una dependencia pública u obtengan cargos de elección popular. Sin embargo, son casos de conflicto de interés y limitan la rendición de cuentas.

El nepotismo es un asunto moral y ético, sobre todo en Morena, pues sus estatutos prohíben “la creación de tribus, facciones, grupos, corrientes internas y asignación de cargos por cuotas, el clientelismo, la perpetuación en los cargos y el uso de recursos para imponer o manipular la voluntad”.

Ajá, sólo que esos estatutos están escritos en el hielo, en especial para el clan Mier de Puebla, pues su jefe, el aspirante a gobernador, no sólo tiene colocados a una hija y un hijo; también a un sobrino: el empresario y político Moisés Villaverde Mier.

Moisés Villaverde Mier es dueño de Mizco Consultores S.A. de C.V., empresa que de la noche a la mañana se hizo riquísima, pues en 2016 facturó 1.9 millones, pero de 2018 a 2021 obtuvo contratos de obra pública y servicios por 66.9 millones de pesos.

Pero, además de empresario con suerte para recibir millones de pesos contratos de gobierno, Moisés Villaverde Mier es suplente del diputado federal Mario Miguel Carrillo Cubillas, operador multiusos de su tío.

Esto coincide con los 400 millones que gasta Ignacio Mier en campaña, según documentos presentados por la diputada panista Ana Teresa Aranda ante la unidad de Fiscalización del INE.

Mucha lana.