Minuto a Minuto

Vida y estilo El inicio de la primavera pinta de color violeta las calles de CDMX
Las jacarandas fueron introducidas a México a inicios del siglo XX por el jardinero japonés Tatsugoro Matsumoto
Nacional Maestros se enfrentan con la Policía durante marcha de protesta en CDMX
El enfrentamiento ocurrió cuando elementos de la SSC resguardaban la zona e instalaban equipo de audio durante el paso de la CNTE
Internacional Trump suaviza sanciones para que energéticas de EE.UU. negocien con la venezolana PDVSA
La nueva autorización de Trump permite a empresas estadounidenses constituidas antes de enero de 2025 hacer negocios con Pdvsa
Internacional Radar Latam 360 comparte las noticias más importantes hoy miércoles 18 de marzo de 2026
Estas son las 8 noticias más importantes sobre América Latina y el mundo que Radar Latam 360 recomienda este jueves 12 de marzo de 2026
Internacional César Chávez, ícono de los derechos laborales en EE.UU., señalado por abuso sexual
Una investigación de The New York Times reveló que el icónico líder sindical, César Chávez, había abusado de niñas y mujeres

En los escasos desfiles triunfales que concedía Roma a sus emperadores tras el triunfo en una gran guerra, a la espalda del homenajeado, que iba enhiesto sobre una cuadriga, un esclavo mantenía en alto una corona de laureles entrecruzados y tenía que repetirle una letanía en el oído:

Respice post te! Hominem te ese memento! (¡Mira atrás y recuerda que sólo eres un hombre!) Memento mori, memento mori(Recuerda que vas a morir, recuerda que vas a morir).

Lo describe con pegajosa maestría Santiago Posteguillo en “La trilogía de Escipión”, un best seller que puso de moda entre los políticos en este sexenio el presidente Peña, una lectura favorita suya, sobre todo por la tesis de evitar que “Roma cayera en manos de los que representaban valores opuestos”.

Al releer sobre aquellos escasos desfiles triunfales que concedía Roma a sus emperadores tras el triunfo en una gran guerra, resulta alentador que el presidente electo abogue por la “reconciliación” y prometa defender y ampliar las libertades individuales y sociales, y respetar las instituciones.

Es alentador, porque el presidente electo se convirtió antier en el más votado de la democracia mexicana y hasta en un caso singular en el mundo actual: los ciudadanos le entregaron, a través de las urnas, el poder político absoluto que otros que se vieron obligados a arrebatarlo por la fuerza.

En un presidente electo que no tendrá contrapesos legislativos de la oposición, y que los partidos contrarios al suyo son apenas cascarones, es maravilloso escucharle prometer que hará “cambios profundos”, pero aún siendo “profundos” serán siempre dentro de la Constitución y las leyes.

Sobre todo, en un presidente electo con una altísima autoestima, descrita de manera brillante en NYT este fin de semana por el narrador venezolano Alberto Barrera Tyszka, auto de “Hugo Chávez sin uniforme: una historia personal” (Editorial Debate; 2005):

AMLO no cree que los mexicanos votarán para que él cambie algunas cosas y administre mejor el Estado durante seis años. No. Él se siente convocado a una tarea más épica. Cree que lo van a elegir para que haga la “cuarta revolución”, para que transforme la historia. Lo que sigue todavía es más peligroso: AMLO, al igual que Chávez, vende la tentadora y suicida promesa de que realizar esta transformación es muy fácil. Que es una faena que, además, está irremediablemente ligada a su persona, a su buena voluntad. Es un ejercicio egocéntrico que pretende sustituir la política con magia, que supone por ejemplo que, aunque esté rodeado de corruptos, la sola presencia de AMLO en la presidencia garantizará que no habrá corrupción durante su mandato. Esos espejismos sirven para ganar elecciones pero no para gobernar.

Ese hombre se encuentra en su desfile triunfal.