Minuto a Minuto

Nacional Genevieve se intensifica a huracán categoría 1 frente al Pacífico mexicano
Sus desprendimientos reforzarán la probabilidad de lluvias en el occidente mexicano, con posibles afectaciones en estados como Jalisco
Deportes Cruz Azul es el nuevo “Campeón de Campeones”
La Máquina conservó el 3-1 hasta el silbatazo final para levantar el trofeo, sin necesidad de disputar una tanda de penaltis
Deportes Liga MX: Chivas vence de último minuto a Juárez, Atlas gana de nuevo y San Luis le pinta cara a Tigres
Los juegos para este sábado se resumen en dos encuentros que se definieron apenas por la mínima, y un empate donde San Luis fue sorpresa
Internacional Fiesta del Orgullo en Berlín termina en tragedia, ¿qué pasó?
El siniestro fue a las 2 de la tarde tiempo del centro de México, en el Tiergarten: céntrico parque donde celebraban miles de personas
Nacional FGR asegura casi 2 mil 500 perfumes presuntamente falsos en la CDMX
El cateo derivó de la denuncia sobre un local, en la Primera Sección Gertrudis Sánchez, que comercializaba productos con marcas falsificadas

Con ese título, “El gran benefactor”, María Amparo Casar ha publicado en Nexos el primer cálculo serio, que yo conozca, del tamaño del clientelismo que se propone alcanzar este gobierno.

Cuando acabe de desplegar todo el menú de sus programas sociales, dice Casar, el presidente Andrés Manuel López Obrador estará repartiendo dinero en efectivo, por distintos rubros, a unos 23 millones de mexicanos.

Si los porcentajes de votación en las elecciones intermedias de 2021 se mantienen parecidos a las de 2015, esos 23 millones de mexicanos beneficiados por el gobierno representarían el 50.3 por ciento de la votación efectiva.

Naturalmente no todos y cada uno de los votantes beneficiados sufragarán por los candidatos de Morena, pero un porcentaje muy alto, sin duda, votará por López Obrador, quien ha dicho que estará en la boleta de esas elecciones para sujetarse a la revocación de mandato.

“No habrá intermediarios”, ha repetido una y otra vez López Obrador: “Los programas llegarán directamente”.

“Y ¿por qué habría de haberlos?”, se pregunta Casar: “Los intermediarios diluyen el efecto personal. Es López Obrador el responsable, el garante, el filántropo, el benefactor”.

Conforme Casar despliega en su ensayo las cifras correspondientes a cada programa, de las pensiones para adultos mayores a los precios de garantía para productos agropecuarios, aparece el gran diseño de un Estado que equipara la redistribución del ingreso y el combate a la desigualdad con el reparto de dinero en efectivo a 23 millones de mexicanos y sus familias.

Imposible dudar de la llana intención redistributiva del proyecto ni de su evidente diseño electoral.

El proyecto político de López Obrador, dice Casar, tiene lo que le falta a su proyecto económico: “una planeación de largo plazo con minuciosa anticipación y medición de costos y beneficios”.

“Estamos”, concluye Casar, “frente al proyecto de legitimación y permanencia en el poder más ambicioso que haya conocido la exigua democracia mexicana: el diseño de un tecnócrata electoral de altos vuelos”.

No está improvisando, dice Casar. Se prepara desde ahora para 2021 y 2024, “mientras sus adversarios andan francamente papando moscas”.

Se le olvida un detalle, concluye Casar: “el apoyo popular y electoral no alcanzan para sacar al país adelante” (Nexos, abril: https://bit.ly/2HiSf5L).