La administración de Armenta respondió que “es información clasificada hasta 2031 porque podría representar riesgo para la seguridad pública, identificación de patrones de operación y comprometer la integridad de las personas”
En coincidencia con sus escándalos por usar helicópteros como taxis aéreos, el gobernador morenista de Puebla, Alejandro Armenta, no estuvo ayer junto al asiento de quien gobierna el país, durante el desfile del 5 de mayo, como es tradición.
La presidenta prefirió rodearse de militares, y alejar al gobernador, quien viaja en jets a NY y se traslada en helicópteros, como el domingo pasado, cuando fue en uno al Congreso de Morena. Y, encima, reservó hasta que deje el cargo, la información sobre sus viajes.
Armenta dice necesitar helicópteros “para llegar rápido”. Un argumento parecido por el cual cayó en desgracia con la presidenta Pedro haces, el Fidel Velázquez de la 4T, como líder de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México.
Sheinbaum alegó que “no puede haber dirigente rico con pueblo pobre”, sobre el uso de helicópteros privados por parte de Haces, quien justificó que “quienes trabajan, deben moverse por cielo, mar y tierra, para atender a la gente”.
La respuesta no complació a Sheinbaum: y, este 1 de mayo, Haces estuvo ausente de la visita de dirigentes sindicales a Palacio Nacional. La presidenta se hizo acompañar de Gómez Urrutia (Mineros), Zepeda (SNTE), Aldana (Petroleros) y Flores (Ferrocarrileros).
“Están para usarse” y “hay que moverse por cielo, mar y tierra para atender a la gente”: los argumentos de Armenta y Haces sobre el uso de helicópteros tendrían razón si su partido no hubiera estigmatizado esos viajes como “lujos”, “derroche” y “corrupción”.
Por no viajar en naves del Estado que, en efecto, están para ser usadas, la propia presidenta llegó en vuelo comercial retrasado a la cumbre del G7, en Canadá, y perdió un encuentro que tenía pactado con el presidente de EU, Donald Trump.
Por lo mismo, Sheinbaum acaba de retornar de noche y a destiempo, de Barcelona, donde asistió a una reunión con los presidentes de España, Brasil, Colombia y Uruguay, para pedir una declaración en contra de una posible intervención de EU en Cuba.
Pero, además de viajar en helicópteros, en contra de los preceptos de “austeridad” de Morena, Armenta ordenó ocultar sus viajes por cinco años: hasta que abandone la gubernatura, para impedir conocer rutas, costos y cómo utiliza las naves aéreas.
Según la plataforma Serendipia, sólo se podrá conocer la información hasta el 2031. Serendipia lo supo, tras serle negada una solicitud de datos de los viajes oficiales realizados por el gobernador, así como los medios que utiliza, gastos y sus acompañantes.
La administración de Armenta respondió que “es información clasificada hasta 2031 porque podría representar riesgo para la seguridad pública, identificación de patrones de operación y comprometer la integridad de las personas”.
No: eso es “lujo”, “derroche” y “corrupción”.
