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El feminismo ni se exporta, ni se importa

laura garza

Laura GarzaEnfoque Manual

Las mujeres somos más o somos menos feministas, por la simple gallardía de defender-nos a nosotras mismas y posteriormente a las demás

En nuestro país se juzga, se señala, se minimiza, se violenta y se ignora en su mayoría el papel y la opinión de la mujer.

Se golpea, se acosa, se agrede, se quebranta, se calla, se escupe, se le echa ácido, se le denigra, se le deshonra, se le obliga, se les odia y se le arranca la piel cuando rompen la inercia que el machismo y la propia cultura liderada por hombres han inculcado.

La mujer corre el peligro a diario, no es nada nuevo. Nos sabemos vulnerables, aunque hoy en día muchas sepamos defendernos, prestemos atención a nuestro alrededor o tengamos un teléfono para enviar nuestra ubicación a quien queramos, seguimos estando sin un mínimo resguardo de que el gobierno nos proteja y que la cultura de abuso se erradique.

Hace meses una mujer argentina me dijo muy claro que el feminismo no era estar en contra del hombre, no era ser antagónica ante el sexo opuesto, ni rayar paredes o destruir monumentos, sino que era defender el origen más profundo de la mujer.

Su esencia, su fuerza, su propia naturaleza, su raíz. El resto, eran meras interpretaciones equívocas y arbitrarias.

Las mujeres somos más o somos menos feministas, por la simple gallardía de defender-nos a nosotras mismas y posteriormente a las demás, convirtiéndonos en una tribu poderosa y guerrera.

Las nuevas generaciones vienen más bravas, menos calladas, y más expuestas y eso es totalmente bueno. Ellas son como quieren ser, se visten de cualquier color, se dejan el cabello largo o se lo quitan, se ponen aretes o no, se depilan o no, trabajan o no, lavan platos o no, estudian o no, son mamás o no, simplemente son mujeres.

Se acerca el 8 de marzo y el presidente Andrés Manuel López Obrador ha dejado claro que la mujer no es una de sus prioridades, o mejor dicho, respetar sus derechos y defenderlas a capa y espada.

Es la personificación arcaica del macho, del todo poderoso, del que manda, del que se victimiza y del que con todo eso, busca hacerse el gracioso.

Tenemos un presidente que ha mostrado de manera tajante que el poder y su ambición por abarcar más, es su obsesión. Lo digo por su tolerancia a un personaje como Félix Salgado Macedonio, quien por suerte ha sido bajado de la candidatura al gobierno de Guerrero por la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de su partido.

Pero eso no quita que lo defendió, que instó por hablar de todo, menos del respeto a la mujer y de las debidas sentencias que este señor enfrenta por violación y acoso sexual.

Cerró la semana catalogando al feminismo como una “simulación” y como expresiones “exportadas, importadas, copias”.

Con declaraciones como estas en pleno 2021, las mujeres acumulan mayor valentía para exigir, para tomar acciones y salir a las calles a defenderse con mayor fuerza.

La fotografía que hoy les presento, es un trabajo formidable de una de mis ex alumnas, estudiante de la carrera de Fotografía en la universidad LCI en Monterrey.  Andrea Orozco, ha realizado una serie de imágenes relacionadas con la mujer y su domesticación al hogar.

Foto: Andrea Orozco / Instagram @andrea.e.orozco

El feminismo visto desde una joven de menos de 25 años, quien ya forma parte de este movimiento que nos invita y obliga a las mayores a defender esa propia esencia llamada “feminismo”.

Sin cintas en la boca, sin más espacio de carga de los tabúes ajenos, de los estereotipos heredados y de las violencias soportadas, por los hombres cercanos, desconocidos y como el del propio presidente de nuestro país.

En un mundo donde el rosa se nos ha impuesto como nuestro frente y no nuestro fondo, y el azul más como una bandera del género opuesto.

El pacto patriarcal no se explica, porque quien no lo entiende es parte de la canallada de sopesar a quien escupe, quien golpea, quien acosa, quien viola, quien mata y quien evade su responsabilidad.

Ni es una oleada ocasional, ni es un movimiento efímero, tampoco es una moda, las mujeres que hoy encabezan la iniciativa de hacernos despertar para quitarnos la cinta de la boca o la venda de los ojos, son mucho de las nuevas generaciones como Andrea, que ella desde su posición de artista y creadora, utiliza la fotografía para expresar su postura e incitarnos a las demás.

El feminismo también viene en distintas versiones, para que no haya pretextos no poderlo entender, si usted no lo entiende, como el propio presidente, le aconsejo que vaya quebrando esa coraza de arquetipos como el de la simulación que calladas nos vemos más bonitas.

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