Minuto a Minuto

Nacional Narcopolíticos, el objetivo
La advertencia reiterada de Trump es: lo hacen ustedes o lo hacemos nosotros, donde para mí no hay opción: lo tiene que hacer el gobierno de la presidenta Sheinbaum y nadie más. Menos Estados Unidos
Internacional Detienen en EE.UU. a empresario imputado por el asesinato del excandidato presidencial Fernando Villavicencio en Ecuador
Xavier Jordán es uno de los siete imputados por la Fiscalía de Ecuador como supuestos autores intelectuales del asesinato de Villavicencio
Internacional Multan a un restaurante Michelin de Seúl por servir hormigas
Un tribunal surcoreano multó con un total de 25 millones de wones (alrededor de 310 mil pesos mexicanos) a la directora y a la sociedad encargadas de un restaurante de dos estrellas Michelin en Seúl por servir hormigas no autorizadas como alimento, aunque la acusada evitó la pena de cárcel solicitada por la Fiscalía. El … Continued
Ciencia y Tecnología El fundador de TikTok se convierte en el hombre más rico de Asia, según Bloomberg
Para Bloomberg, que Zhang Yiming haya llegado a lo más alto de la lista es un buen ejemplo del 'boom' de la IA
Ciencia y Tecnología OpenAI revela modelos que generaron instrucciones para ignorar las reglas de sus creadores
Según OpenAI, uno de sus modelos instruyó a una versión posterior a ocultar sus trampas y evitar ser detectada

A propósito del escándalo mediático de la película Romper el círculo basada en la novela de Colleen Hoover, traigo a la mesa la sempiterna pregunta que tanto lectores como amantes del cine se hacen: ¿es mejor el libro o la película? Para empezar, el discurso cinematográfico y el literario comparten una historia como hilo conductor pero son diferentes. La materia prima de la literatura es el lenguaje. El aspecto de los personajes y los lugares donde se desarrolla la novela recaen en la imaginación del lector. La esencia del discurso cinematográfico es la imagen. El director ha elegido cómo son los personajes y los dota de un elemento de poder: una banda sonora. Ambos discursos expresan un valor estético y una visión particular del mundo, cuentan la historia de manera distinta y se significan a sí mismos.

La novela El amante de Marguerite Duras narra la historia de una quinceañera francesa que vive en Indochina —su familia ha caído en la desgracia financiera—. La joven se hace amante de un acaudalado comerciante chino. La novela ganadora del Premio Goncourt fue llevada al cine magistralmente por el director Jean Jacques Annaud; las delicadas escenas eróticas muestran la transgresión de un amor impropio, la diferencia de edades, raza y posición social.

Matar a un ruiseñor, una novela de Harper Lee, ganó el premio Pulitzer de ficción en 1961 y fue adaptada al cine por el director Robert Mulligan con guion de Horton Foote. La historia se ubica en un pueblo de Alabama en tiempos de la Gran Depresión. Narrada por Scout Finch —una niña de ocho años— que vive con su hermano mayor Jem y su padre, Atticus —un abogado viudo—, profundiza en temas como la desigualdad racial, la violencia sexual y la integridad moral de los abogados. Harper Lee lloró al ver a Gregory Peck en su papel de Atticus. 

Macario de B. Traven es la historia de un leñador sencillo y hambriento que su deseo de vida es comerse en soledad un pavo entero. Cuando se adentra al bosque para comerlo lo interrumpen una serie de personajes para pedirle una parte del pavo y Macario adquiere poderes sobre la vida y la muerte. La película fue dirigida por Roberto Gavaldón con guion de Emilio Carballido, protagonizada por Ignacio López Tarso y Pina Pellicer. Fue la primera producción mexicana nominada a los premios Oscar como mejor película extranjera.

Querido lector, si le apasionan la literatura y el cine, le recomiendo que viva la emoción del texto y luego su versión cinematográfica. Hay joyas imperdibles como Persépolis de Marjante Satrapi, llevada a la pantalla por Vincent Paronnaud; El color púrpura de Alice Walker y la película homónima de Steven Spielberg, La sombra del caudillo de Martín Luis Guzmán y la adaptación de Julio Bracho, Los tres entierros de Melquiades Estrada, escrita por Guillermo Arriaga y Tommy Lee Jones en la dirección; El apando de José Revueltas, dirigida por Felipe Cazals, y La pianista de Elfriede Jelinek, filmada por Michael Haneke.