Una joya: el actual gobierno le quitó 8.7 por ciento a los recursos para combatir el cambio climático, pero, a la vez, le pidió al G-20 que le caiga con 100 mil millones de dólares para poder trabajar en esa tarea.

Pero no sólo rasuró, en el Presupuesto de la Federación 2022, la partida para heredar un mejor entorno natural a las próximas generaciones: antes había eliminado el Fideicomiso para el Cambio Climático, alimentado con recursos públicos y privados.

Y también había desaparecido el Fondo Metropolitano, que tenía 50 millones destinados a impulsar programas y proyectos de infraestructura, viables y sustentables con el medio ambiente, y el ordenamiento de las ciudades.

Pero, una joya mejor: el presidente que quita 8.7 por ciento de lana para conservar el medio ambiente y elimina los fideicomisos del ramo, afirma que él es el ejemplo en que se inspira el mundo para enfrentar los efectos del cambio climático.

“¿De dónde creen que salió esa idea de la ONU para detener la desaparición de los bosques? De nuestro programa Sembrando Vida”, afirmó antier, aunque la mitad de los retoños plantados en Sembrando Vida ya se secó, según informes oficiales.

México está perdiendo su terreno forestal a un ritmo de 128.8 mil hectáreas anuales a causa del cambio de uso del suelo, la tala clandestina, el comercio de materias primas y productos forestales, incendios, plagas…

Además, México ocupa el décimo lugar del mundo en perdidas forestales registradas este año en el mundo (según la COP26) en la lista que sigue:

1.- Brasil

2.-Congo

3.-Bolivia

4.-Indonesia

5.-Perú

6.-Colombia

7.-Camerún

8.-Laos

9.-Malasia

10-México

Y los pronósticos son malísimos, pues de los siete billones de pesos que usará el gobierno para mover al país en 2022, apenas el 0.9 por ciento será gastado en proyectos de protección del entorno natural: únicamente 66 mil 542 millones de pesos.

¡Y eso que le servimos de inspiración a las Naciones Unidas para combatir los efectos del cambio climático en el mundo! ¡Que si no! Ah, pero eso sí: siete de cada 10 pesos que se gasten, serán para los proyectos CFE, la mayoría de los cuales dañan los ecosistemas.

Es algo muy raro, porque, por un lado, dice el presidente que somos la inspiración del mundo para proteger los bosques; pero, por otro lado somos el décimo país más destructor de bosques; y por otro rasuramos el presupuesto dedicado a cuidar el ambiente.

Incluso, cancelamos los 109 fideicomisos que teníamos para beneficiar con fondos públicos y privados casi todas las facetas del saber y el hacer de los ciudadanos, para que el gobierno se quedara con los 55 mil millones de pesos que había en esas cajas.

Sí: el país del revés.