Minuto a Minuto

Nacional Habrá ocho concentraciones de colectivos en la CDMX
Colectivos de distintas causas de movilizarán este 3 de julio en varios puntos de la CDMX
Internacional Trump espera que Musk done acciones de SpaceX a las ‘Cuentas Trump’ para niños
"Creo que lo hará", dijo al ser cuestionado sobre si Musk hará un aporte a 'Cuentas Trump' destinado a niños nacidos entre 2025 y 2028
Nacional Y sí, sí que sí. ¡Claro que sí!
Aunque dure lo que dure que yo confío que el domingo en el Azteca, seguiremos viviendo y de lo contrario, como decía mi madre: qué bonito fue mientras duró
Deportes Mundial 2026: ¿A qué hora y en dónde ver los últimos partidos de 16vos de final este viernes 3 de julio?
Este viernes 3 de julio se jugarán los últimos partidos de 16vos de final, primera fase de eliminación directa en el Mundial 2026
Deportes FIFA explica por qué anuló el segundo gol de Croacia ante Portugal
FIFA explicó por qué se anuló el gol de Croacia que habría obligado a los tiempos extra ante Portugal en ekl Estadio de Toronto

Por allá del año 1550 antes de Cristo, esto es aproximadamente tres siglos antes del surgimiento de la madre de las culturas mesoamericanas, la olmeca, cuando comenzaron los asentamientos de sus tribus nómadas, que abandonando la recolección de frutos y la caza como su forma única de alimentarse, descubrieron la agricultura; fue entonces que se dio un hecho fundamental para la civilización y la cultura.

El año 1200 es el que ubica esas raíces tan tercamente defendidas por el ermitaño de Macuspana y sus acólitos, como el apogeo de una cultura que ya quisieran en Europa. Todo como parte del circo mediático que pretende dar sustento al chafa nacionalismo que nos venden en la Cuatrote.

Más de trescientos años antes de ello, la civilización dominante en lo que era entonces el mundo conocido se llamaba Fenicia, originalmente, Canna’n. Abarcaba, en tierra, una extensión enorme en donde hoy se ubican Israel, Siria y Líbano, la antigua Fenicia. Por mar habían conquistado Chipre y mandaban en toda la costa mediterránea.

Fue entonces que los fenicios hicieron su gran aportación: inventaron el primer alfabeto fonético reconocido en el mundo. Tenía 22 símbolos que hoy llamamos letras, que al inicio eran solo consonantes y tuvieron que encontrar las vocales en su uso, y cuya combinación creó las palabras, para sustituir los jeroglíficos, dibujos de seres vivos cuya interpretación determinaba su contenido. El alfabeto fenicio se convertirá mucho después en el arameo, del cual nacen el árabe y el hebreo. Del fenicio nace el alfabeto griego y sus derivados: el latino, cirílico y copto. Todos los alfabetos fonéticos de esa parte del mundo.

Pero la lengua no hubiese transformado la civilización sin su otro brazo, el comercio. La civilización se extiende en toda la historia por las incursiones militares o las rutas comerciales. Si bien el comercio exterior existía desde muchos siglos antes, con la ruta de la seda, Tiro, Sidón y Byblos fueron hasta Alejandro el Magno —sus buenos doce siglos— hasta el año 330 las capitales del comercio. Y además de buenos comerciantes, notoriamente del color rojo de la realeza europea, que se exprimía de un animal —como nuestra cochinilla— y el papiro que se hacía precisamente en Byblos, para difundir la palabra. Pero esos son los productos peculiares del comercio: había muchos otros.

Que alguien me niegue el papel preponderante de los fenicios en la cultura universal y sus derivados, la civilización y el progreso.

Solamente mentalidades obtusas, como la que gobierna en este momento los Estados Unidos, pueden negar el papel principal y positivo que el comercio y la comunicación han jugado en nuestro desarrollo.

Precisamente por ello no debemos tener temor de lo que ha de pasar con el tratado norteamericano de libre comercio, que —en apariencia— por el berrinche que hizo Donald Trump por el revés que le dio la Suprema Corte a su orden de privar de la ciudadanía de los Estados Unidos a los nacidos en su territorio (jus soli) sin importar el origen o condición migratoria de sus padres, jus sanguinis, resultó vetado por su país. Más tarde o más temprano, el comercio libre en nuestra América no será solamente ratificado, sino extendido.

Para bien de todos.

PILÓN PARA LA MAÑANERA DEL PUEBLO (porque no dejan entrar sin tapabocas): Hay un paralelismo trágico entre los temblores de la Ciudad de México en 1985 y los de La Guaira, Venezuela hace 9 días.

Las tragedias naturales, si alguna virtud tienen, es la de poner al descubierto la corrupción que campea en los gobiernos de los pueblos afectados.

Las inundaciones, siempre previsibles, pudieron haber sido impedidas con medidas preventivas en los cauces de ríos y arroyos; en una mejor operación del drenaje pluvial.

Pero sobre todo, impidiendo los asentamientos de los pobres en las márgenes de arroyos y ríos que —se sabe— un día se desbordarán.

Los temblores de 1985 en México dejaron ver los calzones de la corrupción en edificios levantados con materiales de baja calidad, varillas de grosor menor al declarado y mezcla carente de los aglomerados seguros.

Hoy nos enteramos que una gran parte de los edificios caídos en Venezuela habían sido entregados en los programas populistas de vivienda barata para los jodidos. Paredes de una combinación macabra de Celotex y tablaroca no podían aguantar ese embate de la tierra brava.

[email protected]