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Internacional Trump busca impulsar a Infantino para liderar la ONU, según el New York Post
La propuesta de Infantino se da rumbo a la sucesión de António Guterres, prevista para finales de diciembre
Entretenimiento Robbie Williams aclara que la sustancia blanca de su video viral era una menta
Robbie Williams aclaró con humor que el objeto era una menta, tras las especulaciones de que se trataba de cocaína
Nacional Aeropuerto de Ciudad de México ha incautado 156 toneladas de mercancía ilegal en un año
Entre la mercancía ilegal asegurada se decomisaron más de 400 kilos de drogas y sustancias químicas prohibidas ocultas en más de 200 equipajes
Economía y Finanzas Marcelo Ebrard confía en una ronda bilateral “fructífera” del T-MEC entre México y EE.UU.
"El secretario Ebrard dio la bienvenida a ambos equipos y expresó su confianza en que las conversaciones serán fructíferas”
Economía y Finanzas Analistas privados mantienen en el 1.1% estimación de crecimiento del PIB mexicano en 2026
Para 2027, los analistas mantuvieron su previsión de crecimiento del PIB en 1.8 %, mientras que el Gobierno la ubica entre 1.9 % y 2.9 %

Sísifo es un personaje mitológico condenado a cargar una roca hasta la cima de una montaña, al estar cerca de ella la roca cae y el personaje debe repetir su faena hasta el infinito. La mujer, al igual que Sísifo, ha cargado históricamente con la piedra de la culpabilidad. Beth Escudé e Isabelle Bres estrenaron en 2003 su Cabaret diabólico; una obra de teatro que toca la llaga de la culpa femenina. En el escenario aparecen diversas mujeres con su enorme pecado a cuestas: Eva, la primera, transmisora de la mancha original y principio del mal pregona: “Esta noche quiero hablaros del tema que más domino, el único tema que domino, de hecho: la culpa. La grandísima culpa. ¡Qué caritas! Mal rollo, ¿no? Pues sí”. Y presenta a las féminas que la acompañarán en la obra y que cargan con la piedra de la culpa: Helena de Esparta, mujer bellísima, causante de la guerra de Troya. Hrosvitha de Gandersheim, la primera escritora de la Europa cristiana que debe pedir perdón por su devoción literaria. Leni Riefensthal, fotógrafa, actriz y cineasta alemana, creadora de producciones propagandísticas nazis, muy controvertida. Grazida de Montaillou, que vivió en el siglo XIII en Francia y fue condenada por hereje, adúltera e incestuosa, siendo en realidad una adolescente pura e ingenua sacrificada como chivo expiatorio. La condesa lésbica Bathory que vivió en Hungría en el siglo XVI y fue condenada por el asesinato de 650 doncellas. Este conjunto de mujeres —que poseen una feminidad propia— representan, para Escudé y Bres, la dolorosa carga de la culpa y las inequidades de género desde una perspectiva histórica.

Cabaret diabólico es una obra feminista, transgresora, inquisidora, que siembra inquietudes y reflexiones. Es un collage donde se vinculan la culpa, la religión y la curiosidad. Exponen de manera descarnada que “el hombre es imagen y reflejo divino, pero no la mujer, ya que ella tan sólo es reflejo del hombre”. ¡Y es que está escrito en la Biblia! En la Primera Epístola de San Pablo a Timoteo se lee: “La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción. Porque no permito a la mujer enseñar, ni tomar autoridad sobre el hombre, sino estar en silencio. Porque Adán fue formado el primero, después Eva: y Adán no fue engañado, sino la mujer, siendo seducida, vino a ser envuelta en transgresión: empero se salvará engendrando hijos, si permaneciere en la fe y la caridad y santidad, con modestia”.

Las autoras describen las culpas eternas —producto de la desobediencia, la seducción, el libertinaje, la lujuria y la soberbia— como “pecados en estado puro” que se han transferido a través de una cultura misógina histórica. A lo largo de su puesta en escena las dramaturgas reivindican a la mujer desde la libertad para gozar de su cuerpo, escoger su itinerario vital y desarrollarse intelectualmente sin tener que justificarse. Por ello —y cientos de razones más—, el 8 de marzo es un día para conmemorar las inequidades históricas que seguimos cargando.