Minuto a Minuto

Nacional Adriana Dávila renuncia a la Comisión Permanente del PAN
En una carta dirigida al presidente nacional del PAN, Jorge Romero, Dávila mencionó las diferencias que mantiene con la administración del blanquiazul
Nacional Petro agota los cupos para su charla en la UNAM
La conferencia de Gustavo Petro titulada ‘El Capital en el Siglo XXI: Economía política de la crisis climática’, se realizará el 2 de septiembre a las 13:30 horas
Nacional Falla técnica vuelve a frenar la exportación ganadera de Sonora a EE.UU.
El presidente de la UGRS explicó que las operaciones seguirán pausadas para sustituir una trampa utilizada en el manejo del ganado
Entretenimiento Lionel Richie es hospitalizado tras presentar malestar durante concierto
Lionel Richie ingresó por cuenta propia a un hospital para realizarse estudios como precaución, en su segunda hospitalización tras presentar malestares físicos
Nacional PVEM pide reforzar protección animal en nueva ley y sumar a especialistas
El PVEM pidió que la nueva ley mantenga la reforma constitucional y se construya con especialistas, defensores de los animales y autoridades

Desde clamar en 2018 “derrotemos la xenofobia antimexicana de Trump” hasta llevar a su jefe a Washington a hacer campaña por Trump, pasando por darle CURP a Evo Morales y pedirle irse, tras una visita aquí del Fiscal General estadounidense William Barr.

Un trabajo difícil el del canciller mexicano. Hoy con Trump, como ayer con Morales, anda de road show en medios para explicar por qué su gobierno es casi el único del mundo en apoyar causas institucionalmente inmorales, en el nombre del Estado mexicano.

El 24 de octubre del año pasado, respaldó al instante el robo de las elecciones por parte del entonces dictador de Bolivia, quien iba abajo en el conteo cuando el sistema de cómputos se cayó. Al reactivarse el conteo… ya Morales había ganado la elección.

Ante las protestas locales e internacionales, Morales tuvo que abandonar la presidencia, y el canciller mexicano acogió sin reparos una teoría de golpe de Estado que no prosperó y trajo a Morales a vivir en México, y hasta CURP le concedió.

OEA, Unión Europea, ONU, nuestros socios del T-MEC pidieron una segunda vuelta y una auditoría para devolver la credibilidad al proceso electoral, pero el canciller mexicano felicitó al dictador electoral de Bolivia por su victoria.

Hoy realiza una tarea similar para justificar la alianza oficial antiinmigrante que, ya como canciller, estableció con Trump, a quien en su temporada de político en desgracia asentado en Estados Unidos, consideró un “xenófobo antimexicano”.

Es el canciller mexicano de los escasos del mundo obligado a justificar la negativa de su gobierno a felicitar a Biden por su victoria electoral de hace una semana.

Pero respaldó a Morales como ganador aún cuando el sistema de cómputos de la elección boliviana se había caído.

Pero es el trabajo de Marcelo Ebrard con su jefe el presidente: tragar sapos. En 2011 le cedió la candidatura presidencial del PRD, aunque le había ganado la encuesta para definir al candidato: se impuso en dos de las tres preguntas divulgadas.

Recordemos:

—En la primera: ¿Cuál es su opinión respecto a…? Ganó con diferencia de 8.97 puntos, según la encuestadora NODO, y por 4.60, según Covarrubias.

—En la segunda: Si los candidatos a la presidencia en el 2012 fueran los siguientes ¿usted por quién votaría?; Perdió por 9.20 puntos en NODO y 9.65 en Covarrubias.

—En la tercera: ¿Por quién o quiénes nunca votaría? Ganó con 18.86 puntos en NODO y 14.42 en Covarrubias.

Pero rechazó la victoria, con el argumento de no dividir a la izquierda que, de todas maneras, se dividió con la creación de Morena y el abandono de valores históricos de esa ideología, como el aborto y la defensa de los migrantes.

Ha sido siempre un buen escudero.