Minuto a Minuto

mundial 2026 ¿Te falta una estampa? Miles se reúnen para completar álbum del Mundial y romper récord
El intercambio mostró que la tradición de llenar el álbum sigue convocando a coleccionistas, incluso cuando el torneo está por acabar
Internacional “El racismo no es una opinión, es un delito”: Francia repudia dichos de vicegobernadora argentina; ¿qué dijo?
Tras un post en la red social X, la política intentó aclarar su postura como parte del "folclore futbolero” en entrevistas con medios locales
Internacional Míster Venezuela despide a su novio tras buscarlo durante 17 días entre los escombros
Durante las dos semanas y dos días que duró la búsqueda, Peña compartía en tiempo real detalles en su cuenta en Instagram
Internacional Venezuela contabiliza 4 mil 490 muertos por sismos
El nuevo balance oficial de Venezuela sumó 157 muertos por los sismos, con lo que la cifra total asciende a 4 mil 490
Deportes Sinner retiene su corona en Wimbledon
El italiano Jannik Sinner consolidó y cerró el título de Wimbledon después de tres horas y 47 minutos

La apatía del México de hoy ante el mando militar en 127 áreas civiles, se convertirá en el terror del México de mañana, cuando el país sea controlado de facto por los soldados, y las tensiones con Estados Unidos sean militares, en lugar de políticas o económicas.

Será como con la llegada del populismo al poder: se produjo por la displicencia de la clase media ante la política. Sin embargo, la clase media es hoy la más perjudicada por el populismo que, en tres años, le mandó a 6.3 millones a la pobreza. La historia no perdona.

Hay que insistir en cómo el cambio de opinión de la clase media dio, en 2018, la presidencia al actual Jefe de Ejecutivo, después de haberlo rechazado en 2006 y 2012, cuando se había quedado con sus 15 millones de votos cautivos en los estratos sociales más bajos:

-En 2006 obtuvo 14 millones 756 mil 350 votos

-En 2012 obtuvo 15 millones 848 mil 827

-En 2018 obtuvo 30 millones 113 mil 483

El actual mandatario ganó por el voto masivo de la clase media, de la cual le salieron 15 millones de votos extra que le dieron, además, la mayoría en el Congreso que le permitió empezar a destruirla, por considerarla “egoísta y aspiracionista para salir adelante”.

Le creyeron, lo hicieron ganar y, desde el día siguiente, les llamó camajanes, conservadores, hipócritas, ingratos, minoría rapaz, paleros, pandilla de rufianes, parte del bandidaje, perversos, pirrurris, señoritingos, sepulcros blanqueados…

Similar derrotero sigue el creciente poder militar en el país: sólo provoca alarma en unos pocos; mientras controla la construcción, la gasolina, los libros de texto, los fertilizantes, las aduanas y puertos mercantes, aeropuertos civiles, vacunas…

Además, el presidente colocó a militares al frente de la Policía en siete de los 11 estados donde ganó las gubernaturas en junio pasado; y regaló a los generales las ganancias que dejen los cuatro aeropuertos civiles que construyen hoy en el país.

La mancuerna Presidente-Militares ostenta hoy en México un poder igual al de misma mancuerna en Rusia, Turquía, Irán, Pakistán, Cuba, Venezuela, Nicaragua, Gabón, Uzbekistán, Eritrea, Indonesia, Libia, Mauritania, Namibia, Burkina Faso, Armenia…

Nuestro presidente dispone, por ley, de parte del presupuesto del Estado y “disponer de forma anticipada” de bienes inmuebles, dinero en cuentas y efectivo incautados, sin esperar veredicto judicial, aunque después un juez diga que el acusado es inocente.

Y los militares pueden realizar detenciones, incautar bienes, preservar el lugar de los hechos delictivos, inspeccionar la entrada y salida de personas del país, y hasta usar para sus pensiones las ganancias del aeropuerto de Santa Lucia.

Pero, tras 154 semanas de gobierno, el 65 por ciento de los mexicanos aprueba ese tipo de vida.

Ni modo.