¿Donde estaba yo cuando YO tenía 18 años?

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María José CodesalFinanzas personales y más

Ahora que veo hacia a atrás, me hubiera gustado conocer a la persona que soy hoy, pero teniendo 18 años

Como quisiera haberme conocido a mí misma cuando tenía 18 años. Cuando comencé a hacer mis primeros trabajos. Cuando comencé a generar mis primeros ingresos, me hubiera gustado conocerme a mí y lo que se hoy, pero aplicado a la juventud y la frescura que aquel entonces y pasarme toda esta información financiera que tengo hoy.

Si me hubiera conocido entonces… 

… desde mi primer ingreso hubiera ahorrado. A esa edad muchos son hijos de familia, yo también lo fui. A los 18 años comencé a tener un pequeño ingreso esporádico, pero ingreso, a fin de cuentas. No hice nada con él. Ni un viaje me pagué. Me lo gasté y ni siquiera supe en qué, seguramente me compré alguna cosa o me tomé unos cuantos cafés. ¡Quien sabe!

A los 19 años mi papá me dio mi primera tarjeta. No tuve problema, no me endeudé, ni gastaba con ella, o lo muy poquito que gastaba lo pagaba de inmediato. Pero lo que aprendí fue uno de los peores errores de las finanzas personales.  Aprendí que las tarjetas de crédito son para emergencias. No aprendí a crearme un fondo de emergencia, mi solución a las emergencias era pedir prestado a alguien más. Ese alguien más, siempre, era un banco.

Tenía pequeños ingresos y cero gastos. Podría haber ahorrado el 50% o el 60% de eso, sin embargo, lo gasté. Todo.

A los 24 años comencé en un trabajo formal. Seguro social, afore y todo el kit. Y de nuevo, si me hubiera conocido a misma otro gallo me hubiera cantado. Podría haber ahorrado, pero no. Decidí emanciparme y me fui de casa de mis papás.

¡A la aventura, la independencia!!!

A los 26 me compré mi primer coche, pagué peso sobre peso. El coche que tenía había sido un regalo de mis papás y estaba perfecto, poquísimos kilómetros y en súper buen estado, pero yo quise uno nuevo, ¡por qué no, si para eso trabajo!

Nadie me dijo que era mala inversión. Que comprar un coche nuevo es padrísimo, pero mala idea financiera y a crédito peor. Según yo había hecho un súper trato pues solo lo saqué a 30 meses. Mi coche anterior estaba tan bueno que me sirvió para dar un poco más del 50% de enganche.  En esa época no sabía que un coche nuevo, en cuanto pone dos llanitas en la calle, ya vale menos de lo que pagas por él. Ahora pienso que la mejor idea es comprar un coche con uno o dos años de uso. Suelen ser coches muy buenos y con bajo kilometraje, pero en precio más razonable y, por supuesto, pagarlo de contado.

Y así fue pasando la vida.  Gracias a Dios aproveché una gran oportunidad que se me presentó de comprar depto. Tenía 34 años.  Lo malo es que a los pocos días me despidieron. ¡Terrible situación! Ya tenía idea de algunas cosas importantes como el ahorro y, aunque tenía un fondito, pero pues nada fuerte. Juré que conseguiría trabajo rápido. Y no pasó.

Mientras el tiempo pasaba, me fui endeudando con dos tarjetas de crédito. No me angustiaba pues pronto conseguiría trabajo. Pero no pasó.

Me tomó más de un año, casi dos regresar a un sueldo. Y eso, porque opté por trabajar en otro giro completamente distinto. No conseguí trabajo en lo que había estado haciendo los años anteriores.

Acepté el trabajo ganando la mitad de lo que ganaba en mi trabajo anterior y ahogada en deudas. Yo no estaba cuando mi yo de 35 años se atoró financieramente así.

Nadie me dijo nunca que es super importante tener al menos dos fuentes de ingreso. Nadie me ayudó a parar mis crecientes deudas. Nadie me sugirió cancelar tarjetas. Nadie me había ayudado a hacer un plan de contención y emergencia financiera sólido. Obvio, me ahogué.  Aprendí lo horrible que es ese tache rojo en el Buró de crédito.

Ahora que veo hacia a atrás, me hubiera gustado conocer a la persona que soy hoy, pero teniendo 18 años. También es cierto que, con mucho agradecimiento, veo a la personita inexperta, ingenua y desorganizada que era porque esa se fue convirtiendo en la consejera financiera que soy hoy. Gracias a todas esas malas decisiones, desorganización, desinformación y falta de educación financiera.

Hoy, gracias a todo eso, porque lo viví, no me lo platicaron, no lo aprendí en un libro, soy tan buena en lo que hago.  La experiencia me ha hecho muy buena ayudando y ayudándome a crear una hermosa estabilidad financiera y en camino a hacia la libertad financiera. Y todo el aprendizaje, crecimiento y sustento académico que le he dado a esa experiencia me avalan como profesional de ramo.

Ahora vivo confiando y actuando para que mi dinero trabaje para mí. Creando distintas fuentes de ingreso, aprovechando al máximo lo que se ahora y, lo mejor de todo: ayudando a que otros, como yo, comiencen a usar su dinero a su favor y no a mantener a otros. (a.k.a. Bancos y tiendas departamentales)

El próximo 10 de octubre de 2019, de 10am a 2pm tendremos un nuevo espacio de aprendizaje. ¡No te lo pierdas que se va a poner buenísimo!

Tomar decisiones con nuestro dinero que nos lleven a tener una vida más feliz y plena es una buena meta.  El dinero es para gastarse, pero descubriendo qué cosas son las que me limitan y mejorando mi relación con él, puedo hacer que mi dinero me consiga la vida que quiero.

Otra opción es que lo platicamos uno a uno. Nada como trabajar en tus finanzas de manera personal. Ordena tus finanzas, sal de deudas, usa tu crédito hipotecario o pyme para crear patrimonio, aprende a ahorrar e invertir por que las finanzas son personales y nada como trabajar sobre las cosas que ti te importan. Contáctame y lo platicamos.

¿Sabes si tienes buena relación con el dinero? ¿Quisieras soltar algunas ideas limitantes y crear un plan financiero? Invierte en ti y no te pierdas el taller Reconcíliate con el dinero y planea tus finanzas personales. Si quieres más información contáctame.

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Que mientras más sepas, de ti mismo y de tus finanzas, mejores y más informadas decisiones podrás tomar. Cambiemos el chip y tomemos el control de nuestro dinero.

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Aquí hay una oreja y una compañera para viajar al fascinante mundo de las finanzas personales.

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