Minuto a Minuto

Internacional Israel conmemora el tercer aniversario de los ataques de Hamás
En punto de las 6:29 de la mañana, cuando inició la ofensiva de Hamás, comenzaron los actos de conmemoración en Israel
Deportes Rafael Márquez firma el peor arranque para un DT de México en 66 años
Rafael Márquez no ganó ninguno de los cuatro partidos en esta Fecha FIFA, lo que representó un histórico mal inicio
Nacional Veracruz tipifica la rapiña en hechos de tránsito; pena será de cárcel
El Congreso de Veracruz aprobó una iniciativa de decreto por la cual se convierte en delito la rapiña en hechos de tránsito
Internacional Rusia niega un brote de peste en Siberia tras miles de análisis y denuncia noticias falsas
El Rospotrebnadzor informó que en los casi 5 mil análisis de laboratorio no se halló "ningún microorganismo patógeno peligroso”
Nacional SEP confirma megapuente de 4 días en octubre, ¿qué días será?
La Secretaría de Educación Básica confirmó el megapuente en el calendario oficial del ciclo escolar 2026-2027

Donald Trump no se resigna a dejar la Casa Blanca, herido en su ego, más grande que la cifra de sus compatriotas contagiados por Covid-19 –casi 22 millones– ha recurrido a la ilegalidad para conservar el poder. Al negar el resultado de la elección presidencial del pasado noviembre, el magnate anaranjado contradice la democracia que su país ha usado como pretexto, para convertirse en la policía del mundo.

La ilegalidad ocurrió cuando, en su desesperación egocéntrica, Trump, por la vía telefónica, pidió al secretario de Estado de Georgia, el republicano Brad Raffensperger, que buscara los votos que fueran necesarios para anular la victoria de Joe Biden en ese estado.

El pasado domingo el Washington Post publicó un sumario de la grabación que el propio Raffensperger, hiciera de su conversación con un exasperado Trump, dispuesto a todo con tal de salirse con la suya. (Y sí se va a salir con la suya –Melania– pero de la Casa Blanca).

En la charla, nada amable, con Brad Raffensperger, máxima autoridad electoral en Georgia, Trump suplicó y ante la negativa del funcionario de apellido de difícil pronunciación, el magnate, que ya entró en las postrimerías de su mandato, lo amenazó con acusarlo de cargos criminales y le advirtió que al no aceptar sus peticiones corría un gran riesgo.

Trump y sus aliados supremacistas blancos buscaron la manera de suprimir los derechos de millones que votaron por Biden; y han propagado la falsa y arriesgada versión de que la votación para elegir presidente no ha terminado y que Trump está defendiendo al pueblo estadounidense de una confabulación de los demócratas que conspiran con socialistas y comunistas cubanos y venezolanos.

Demente, es el calificativo que define al empresario neoyorquino que con su actitud y la difusión de noticias falsas, demuestra que no tiene amor ni respeto por su país, ni por su gente. Su soberbia –el amor propio de los pendejos– y su obcecado afán de aferrarse al mando –a dos semanas de que legalmente lo tenga que dejar–  pueden ocasionar un gran daño a Estados Unidos.

Prueba de lo anterior es lo que ha sucedido hoy –miércoles– en Washington, donde seguidores de Trump se enfrentaron a la policía al intentar ingresar al Capitolio cuando el Congreso sesionaba para contar los votos del Colegio Electoral y ratificar a Joe Biden como el próximo presidente. La policía tuvo que lanzar gases lacrimógenos para evitar que los antipáticos simpatizantes de Trump entraran al recinto. Cosa que lograron causando la muerte de una mujer. Los congresistas fueron evacuados y posteriormente regresaron a cumplir su tarea.

En vista de los acontecimientos, la alcaldesa de Washington decretó toque de queda que inició a las seis de la tarde del miércoles. Si lo que está pasando en Estados Unidos sucediera en cualquier país en vías de desarrollo ya estuvieran los altos mandos políticos, militares y económicos estadounidenses preparando una invasión a nombre de la democracia.

De última hora me entero que Donald Trump hizo, a través del Twitter, un llamado a mantener la paz y cesar los disturbios. ¿Será esto señal de que, al fin, aceptó su derrota? Ojalá.

Memes de Reyes

-Niño, ¿sabías que los Reyes Magos son tus papás?-Ah cabrón… ¿Los tres?-Compadre, ¿qué le salió en la rosca?-Una almorrana.-En la de Reyes, pendejo.

Apostilla

Agradezco a don Francisco Toscano la lectura de mis columnas y los epigramas que me envía de los cuales transcribo uno: “A los Santos Reyes pido que no me echen al olvido. Les pedí que las vacunas no las metan en la grilla y le traigan al Preciso presidencial mascarilla; que el muy cansado Gatinflas, salvación de tanta gente, se tome otras vacaciones pero que sean permanentes”.