Minuto a Minuto

Internacional Encuentran muerta a la ballena “Timmy”
“Timmy” fue localizada en las costas de la isla de Anholt, en Dinamarca, en el mar de Kattegat
Deportes Mourinho espera hablar con el Real Madrid la próxima semana
José Mourinho reiteró una vez más que no ha recibido alguna propuesta del Real Madrid para dirigir la próxima temporada
Deportes Con récord nacional de Alegna González, México domina la marcha en Portugal
Alegna González conquistó el oro en la edición 33 del Gran Premio Internacional de Marcha de Rio Maior, Portugal
Nacional A proceso un hombre por transportar más de 45 kilogramos de drogas
Raúl “N”, conductor de un tractocamión, fue vinculado a proceso por transportar más de 45 kilogramos de drogas
Internacional Gobierno de Venezuela deporta a Alex Saab, aliado de Maduro, a EE.UU.
Venezuela deportó al exministro y empresario colombiano Alex Saab a los EE.UU., por la presunta comisión de delitos en dicho país

Justo hace un año, el miércoles 25 de febrero, celebré aquí la decisión del gobierno del presidente Peña Nieto y el secretario Osorio Chong de aceptar la consistente propuesta de la organización Alto al Secuestro para unificar índices metodológicos, a fin de que México dejara de ser un país con cifras dramáticamente distintas sobre este demoniaco delito.

Eran discrepancias absurdas, disparatadas. El gobierno anunciaba una baja de secuestros de 18% en 2014 respecto de 2013, mientras Alto al Secuestro registraba un aumento de 30% en ese lapso. Increíble.

“Ganamos todos”, me dijo en aquel febrero de 2015, satisfecha, la presidenta de Alto al Secuestro, Isabel Miranda de Wallace. “La ciudadanía gana al conocer la verdad y el gobierno ganará la confianza de los ciudadanos”. El entonces coordinador nacional antisecuestros, Renato Sales, me dijo por su parte: “Es voluntad de transparencia, es reconocer que ninguna estrategia en el combate al secuestro será suficiente si no se tiene el respaldo de la sociedad; por eso es muy importante que nos acompañemos para transparentar y vincular cifras, para observar avances, para evitar duplicaciones”.

Eso fue hace un año. Hoy, México está de regreso en la discrepancia y la desconfianza. “Cuando cambiaron a Renato (agosto 27) y al secretario ejecutivo (del Sistema Nacional de Seguridad Pública), todo se fue al diablo”, me dijo ayer Isabel, decepcionada. “Cada que hay cambios, se pierde la continuidad, y a la salida de Renato, se perdió. Después de su salida, todo se quedó atorado”.

—Trabajaron con un índice metodológico unificado entre marzo y agosto. Si no mal recuerdo, los resultados eran parecidos, Isabel.

—Casi, casi al parejo. Las diferencias fueron mínimas. Pero ya regresamos a la información incompleta en que cada procuraduría o fiscalía estatal avienta al mismo cajón dos o tres delitos, entre ellos el secuestro, pero lo registra como robo u otra cosa. No se reportan casos en que interviene la Policía Federal. No se actualizan las cifras con oportunidad.

Y así, un año después, México está de nuevo en la incertidumbre. El gobierno contó 107 secuestros en enero. Para Alto al Secuestro fueron 146. Es una inaceptable diferencia de 36%. Una vergüenza.

Isabel Miranda de Wallace estaba por reunirse con los mandos del Sistema Nacional de Seguridad Pública para volver a plantearles una metodología ordenada, lógica. Sólo alguien con su tenacidad parece capaz de soportar a una burocracia que compone y descompone. Pero México no puede depender de ella. Ya es hora, secretario Osorio Chong, de ser más serios, más comprometidos. Estamos hablando de secuestros.

MENOS DE 140. Lista la primera propuesta del gobierno CDMX sobre el destino de los terrenos del viejo aeropuerto. Será polémica. La presentan el día 2.