Minuto a Minuto

Internacional Trump se someterá a su tercer chequeo médico de su segundo mandato
Trump se someterá a un nuevo chequeo médico este martes 26 de mayo en el Centro Médico Militar Nacional Walter Reed
Internacional Putin promulga ley para desplegar tropas en el extranjero
La nueva ley promulgada por el presidente Putin tiene carácter preventivo y mejorará el prestigio internacional de Rusia
Deportes Santiago Giménez se queda sin DT: Milan despide a Allegri
El AC Milan destituyó este lunes 25 de mayo al entrenador Massimiliano Allegri por los malos resultados del equipo
Ciencia y Tecnología Un estudio en la Antártida muestra que el confinamiento dispara el estrés y los conflictos
Un estudio reveló que las misiones espaciales exponen a las tripulaciones a meses de aislamiento, confinamiento y estrés extremo.
Nacional IMSS fortalece vigilancia epidemiológica rumbo al Mundial 2026
De cara al Mundial 2026, el IMSS fortalece sus capacidades para anticiparse a riesgos sanitarios como el brote de ébola

El 20 de noviembre del año 2006, Andrés Manuel López Obrador, se hizo poner una banda que lo investía como presidente legítimo de México, luego de cinco meses de protesta contra el fraude que según él le había robado la Presidencia en las elecciones del 2 de julio de aquel año.

Escribí entonces, en este mismo espacio, lo siguiente:

“Los meses del último año han sido los mejores y los peores de la vida política de Andrés Manuel López Obrador. Hace un año caminaba con una segura ventaja hacia la Presidencia de México, triunfador claro de un pleito con el presidente y otros poderes que se habían propuesto hacerlo a un lado y no habían logrado sino catapultarlo a las alturas.

“AMLO perdió la Presidencia el 2 julio, pero ganó casi todo lo demás. Llevó a la izquierda a sus mayores cotas electorales de la historia, arrasó en la Ciudad de México, puso su programa y su figura en el centro del debate sobre México.

“Podría haberse levantado sobre sus ganancias,  volverse el líder indiscutido de la oposición, imponer al menos parte de su agenda al nuevo gobierno.

“Hubiera sido un aspirante adelantado y confiable para las elecciones del año 2012.

“No ha querido tomar ese camino. Decidió que mantendría sus fuerzas mejor cohesionadas optando por la vía de la confrontación.

“El camino elegido radicaliza a propios y extraños, reduce el espacio de la negociación posible y exige a sus fuerzas moverse en dos pistas contradictorias.

“Deben al mismo tiempo usar y combatir a las instituciones: gobernar y agitar.

“El otrora candidato de la esperanza es hoy el profeta de la confrontación. Cree que solo así impedirá que lo ‘arrasen’.

“Su llamado no es a compartir una victoria, sino a profundizar un pleito, cuyo fin declarado es derribar al nuevo gobierno.

“Dudo que ésta sea una oferta atractiva para la mayoría de los mexicanos.

“Los hechos dirán si AMLO tuvo razón, pero lo que él consideraría su triunfo se antoja un precio caro a pagar para ese país por cuya felicidad  prometió velar ayer” (MILENIO: “El camino de AMLO”, 21/11/2006).

[email protected]