Minuto a Minuto

Ciencia y Tecnología Instagram lanza nueva función, ¿de qué trata?
La nueva función de Instagram busca que los usuarios muestren "la vida tal y como sucede"
Deportes Washington no exigirá fianzas para entrar a EE.UU. a quienes tengan boletos del Mundial 2026
Washington eximirá de las fianzas de visado a los aficionados que hayan adquirido entradas para la Copa Mundial de la FIFA 2026
Ciencia y Tecnología Neandertales trataban caries usando herramientas de piedra hace 60 mil años
Un estudio liderado por la Academia de Ciencias de Rusia detalló la manera en que neandertales trataban las caries hace 60 mil años
Economía y Finanzas Senado de EE.UU. aprueba al candidato de Trump, Kevin Warsh, como nuevo presidente de la Fed
El economista Kevin Warsh se convirtió en el décimoséptimo presidente de la Fed, y sustituye en el cargo a Jerome Powell
Entretenimiento Sentencian al facilitador de la droga que mató a Matthew Perry; esto pasará en la cárcel
Erik Fleming se enfrentaba a una sentencia de hasta 20 años de cárcel tras haber admitido su responsabilidad en la entrega de la ketamina que mató a Perry

Para todos, transcurrida la pandemia habrá un antes y después. Su impacto ha sido profundo en nuestras mentes, hábitos, trabajo y convivencia social y familiar. Pocas veces se ha experimentado un miedo fundado, generalizado y sin claridad o certeza para superarlo. Muchos seremos distintos, pero ¿seremos mejores?

Como todo en la vida, hay optimistas, pesimistas y escépticos. Cierto es que la convivencia ha sido más intensa, que se ha tenido tiempo para reflexionar muchas cosas. También muchos hemos aprendido a trabajar a distancia; el llamado home office entró exitosamente por la puerta trasera de la crisis sanitaria.

Esto ha llevado a la idea aparentemente generalizada de que después de la pandemia seremos más cuidadosos de los propios, que habrá menos consumismo y derroche. Un mayor aprecio por las libertades, la convivencia y los espacios públicos.

Para los optimistas lo más importante es el redescubrimiento de que la medida de lo fundamental es la salud, el amor a los inmediatos y la responsabilidad con los demás. Importan menos las cosas y más las personas.

Los pesimistas, en cambio, asumen que todo ha sido una pesadilla, que las dificultades generarán sentimientos de rencor y de reclamo. La cohesión social será afectada y poco bueno puede esperarse de eso. En aras de la eficacia social, el Estado ganará terreno contra las libertades personales. La población será más pobre, menos libre y con el temor incubado de que somos más vulnerables de lo que se había imaginado. Los nacionalismos ganarán terreno a partir de que las peores amenazas vienen de fuera.

Los escépticos consideran que el paréntesis no significará modificación sustantiva para bien o para mal. Que las personas atienden a la condición humana y gradualmente las cosas llegarán a la situación que tenían antes.

Creo que lo que mejore o empeore no dependerá de la secuela de la pandemia, sino de lo que las personas y los gobiernos hagamos con voluntad y empeño, identificando lo que no funciona, haciendo a un lado lo que hay que cambiar y adoptando conductas que llegaron para quedarse. La oportunidad de ser mejores está ante nosotros; es a su vez, la llave para abrir la puerta al futuro que nos espera tras la tragedia.