Minuto a Minuto

Internacional Trump amenaza con imponer un “arancel importante” a la lechuga mexicana
La controversia es por un brote de Cyclospora, parásito causante de una infección intestinal con síntomas como evacuaciones frecuentes
Internacional Del futbol al populismo de ultraderecha: Milei explota la derrota del Mundial para promoverse
"Somos llamativos, no pasamos desapercibidos, nos tienen celos y somos buenos en casi todo”; expresó con soberbia el mandatario
Nacional Alertan por robo de identidad al solicitar préstamos digitales
La Policía Cibernética emite las siguientes recomendaciones para prevenir el robo de identidad y proteger la información personal
Deportes ¿En qué equipo jugará LeBron James? Este sería su destino en la NBA, según ESPN
El alero fue la pieza más cotizada de la agencia libre, tras finalizar este verano su contrato con Los Angeles Lakers
Nacional IEMS acusa desinformación y revictimización tras suicidio de profesor señalado de abuso
El IEMS se pronunció a favor de la presunción de inocencia y el derecho al debido proceso, así como a la privacidad y resguardo de datos personales

A partir de esta tarde comenzarán a verse los alcances de las amenazas a México —aplicación de aranceles, vigilancia militar de la frontera, continuación del muro, deportaciones masivas, impuestos a las remesas y uso de drones armados para destruir laboratorios clandestinos y asesinar cabecillas criminales que considere “terroristas”— por parte del delincuente convicto que asume este mediodía la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump.

Sin pausa ni tardanza, el mañoso magnate inmobiliario comenzará a ejercer su segundo mandato y en su escritorio tendrá varias plumas para firmar (y regalárselas después a sus invitados y testigos) las diversas órdenes ejecutivas que darán el banderazo a sus intimidantes, pero taquilleras promesas electorales.

Desde su primera campaña presidencial utilizó el lema “Hacer que Estados Unidos vuelva a ser grande” (Make America Great Again) para movilizar a sus paisanos que se sienten desplazados por efecto de la globalización.

Su nacionalismo de exclusión está marcado por políticas antimigratorias, proteccionismo económico y desdén por los acuerdos internacionales, de modo que su regreso a la Casa Blanca plantea un riesgo real y severo para México.

Por su parte, Claudia Sheinbaum ha continuado una política de confrontación interna con fachada de progresista y una tozuda reivindicación de “lo auténticamente mexicano”, misteriosa generalidad que excluye 300 años de mestizaje y seis sexenios “neoliberales”.

Su discurso se combina con una política de desmantelamiento de las instituciones republicanas de contrapeso, centralizando el poder y debilitando la democracia.

Aunque pretende ser inclusivo, el nacionalpopulismo de Sheinbaum fragmenta a la sociedad y limita la capacidad de su gobierno para enfrentar desafíos como el que encarna Trump, especialmente en temas migratorios y en la renegociación del tratado comercial con Estados Unidos y Canadá.

Con Trump de regreso comienza un nuevo orden mundial con reglas que irá imponiendo sobre la marcha basadas en el pragmatismo y el amago de aplicar la fuerza económica o militar para defender los intereses estadunidenses (que incluyen o pueden incluir, según su delirante interpretación, la anexión de Canadá, la compra o invasión de Groenlandia, el cambio de nombre al Golfo de México y la reocupación del Canal de Panamá).

Uno de los más estrujantes calambres que se anticipan es el migratorio y la consecuente crisis humanitaria, frente a lo cual será mejor que Sheinbaum acepte recibir únicamente a mexicanos para no repetir el error de aceptar el Quédate en México del obradorato.

“La peor política exterior es la interior”, decía con toda razón el embajador en retiro Agustín Gutiérrez Canet, y el origen de los problemas actuales entre EU y México está en las debilidades mexicanas de corrupción, inseguridad y precario estado de derecho, agravado gratuita y letalmente por la destructiva reforma en curso al Poder Judicial…