Minuto a Minuto

Nacional Aseguran armamento, explosivos y equipo para drones durante operativo en Mazatlán
Todo lo asegurado fue puesto a disposición de la Fiscalía General de la República (FGR), con sede en Mazatlán, para continuar con las investigaciones y las diligencias periciales correspondientes
Internacional Gobernador de Querétaro niega acuerdo con EE.UU. para academia policial
Mauricio Kuri señaló que la participación de Ronald Johnson en la colocación de la primera piedra de la academia el pasado 2 de octubre fue "un acto protocolario"
Entretenimiento ¿Quién fue Piero, cantante conocido por “Mi Viejo”?
Hasta el momento no se han dado más detalles sobre los motivos de la muerte del cantautor, pero había tenido complicaciones de salud durante los últimos años
Nacional Normalistas llegan a instalaciones de la Segob en la CDMX para exigir plazas para egresados
La demanda principal de los normalistas está relacionada con la asignación de plazas laborales para quienes concluyeron su formación en escuelas normales
Nacional La madre buscadora Cecilia Flores consigue primer permiso oficial para buscar a hijo desaparecido
El permiso otorga competencias para recabar información de personas desaparecidas, elaborar fichas, realizar búsquedas e informes sobre las acciones realizadas

La excitante “apertura de los archivos secretos del Cisen” decepciona cuando, según la oportuna principal en El Universal del viernes (Juanga, María Félix, Elba, narcos… espiados por gobiernos del PRI), se ve que hasta Carlos Salinas de Gortari fue sujeto de un explicable seguimiento de personas relevantes para los “espías”.

Con excepción del practicado sobre sospechosos de actos criminales, el “espionaje” no ha perjudicado a los que nada deben.

A Salinas “lo vigilaron por lo menos desde 1956 a 1985”, cuando estudiaba Economía en la UNAM y luego como secretario de Planeación y Presupuesto con Miguel de la Madrid. Que se le “espiara” cobra sentido si se recuerda que su padre, Raúl Salinas Lozano, era titular de Inversiones de la Secretaría de la Presidencia (1954-1958); secretario de Industria y Comercio con Adolfo López Mateos y aspiró a la Presidencia con que se alzó Gustavo Díaz Ordaz. Si con De la Madrid se le “espió”, el mismo De la Madrid lo escogió para Presidente.

El más revelador ejemplo de la esterilidad del “espionaje” a disidentes lo encarna su prominente detractor: “En el fondo correspondiente a la Dirección Federal de Seguridad se encuentran 15 hojas en las que se detallan las actividades que, de 1980 a 1983, realizaba el presidente Andrés Manuel López Obrador cuando daba clases de Sociología en la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco” (nota referida). Lo mismo sucedió cuando fue presidente del PRI estatal, y seguro continuó siendo sujeto de atención del Cisen hasta el final del gobierno de Enrique Peña Nieto. Nada impidió que sea hoy Presidente de la República.

Los mal llamados “archivos secretos del Cisen” son los reportes de agentes gubernamentales durante casi 100 años: de 1920 a 1948 tendrán apertura total; en los de 1949 a 1988 se reservarán datos “sensibles” por tener menos de 70 años, y del 88 a la fecha no serán balconeables los datos personales, como tampoco entre cinco y 12 años los que figuren en procesos judiciales o violenten la protección a los derechos humanos.

El seguimiento (menos dramático y agraviante) a personajes como Che Guevara, Fidel Castro, Manuel Bartlett, Porfirio Muñoz Ledo, Diego Fernández de Cevallos, Cuauhtémoc Cárdenas, Luis Donaldo Colosio, Gabriel García Márquez, Octavio Paz, Julio Scherer García, Joaquín López-Dóriga, quien esto escribe, José Woldenberg, Héctor Aguilar Camín, Vicente Leñero, Enrique Krauze, Elena Poniatowska, Efraín Huerta, Carlos Monsiváis, Carlos Fuentes, Juan José Arreola, María Félix, Silvia Pinal, Ignacio López Tarso, Raúl Velasco, Juanga, Luis de Llano, Carlos Romero Deschamps, Rafael Caro Quintero, Ernesto Carrillo Don Neto o Miguel Félix Gallardo no debiera escandalizar a nadie. Hasta los Fouché Fernando Gutiérrez Barrios y Miguel Nazar están en la lista.

La joya de la corona es el brinco del MI5 (local) a MI6 mexicano, “espiando” a… ¡la reina Isabel II!