Los agentes en México de Nicolás Maduro escapan a medida que avanza el juicio contra éste en EU. El caso más reciente es el Sady Arturo Loaiza, el ideólogo chavista que colocó López Obrador en la SEP
agosto 18, 2026
Los agentes en México de Nicolás Maduro escapan a medida que avanza el juicio contra éste en EU. El caso más reciente es el Sady Arturo Loaiza, el ideólogo chavista que colocó López Obrador en la SEP, a quien no encuentran las autoridades para que responda a un proceso por cohecho.
Loaiza, exfuncionario del gobierno de Maduro, fue encargado de los contenidos de los libros de texto y materiales pedagógicos en la SEP hasta la salida de su jefe inmediato, Marx Arriaga, el 13 de febrero pasado: el chavismo adoctrinando a los niños mexicanos.
Pero el operador de Maduro se dedicó también a hacer lana: exigía moches a los trabajadores para no despedirlos o transferirlos a otras ciudades. Además, se dedicada a acosar y a extorsionar: es decir, la manera de operar del castrochavismo cuando llega al poder.
Egresado de la Universidad Pedagógica Experimental de Hugo Chávez, en una ocasión Loaiza estuvo acompañado de Beatriz Gutiérrez, esposa de López Obrador, en un evento para recomendar a las mujeres ir a bibliotecas públicas para emanciparse y cambiar el sistema machista que las rodea.
Aunque desde la captura de Maduro, en enero pasado (y el avance del juicio en NY), los chavistas empezaron a dejar de figurar en el gobierno mexicano: en febrero cayó Marx Arriaga y, enseguida, Loaiza fue acusado de cohecho, por la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno.
El diario Reforma publicó ayer que las autoridades mexicanas desconocen el paradero de Loaiza, quien se ha ausentado a las citas para comparecer por sus presuntas responsabilidades graves en la exigencia de pagos a sus subordinados, para no actuar contra ellos.
Sin embargo, Loaiza también tendría que responder por su responsabilidad en el atraso de la educación en México, durante su encargo como adoctrinador de los alumnos de primaria y enseñanza media, bajo el lema castrochavista de “Leer es un gusto capitalista”.
Desde 2018 aumentó en México 25% el número de estudiantes que no sabe leer un texto sencillo ni calcular la devolución de cambio en el mercado, por lo cual verán disminuidos en 12% sus ingresos laborales como adultos, según un estudio del Banco Mundial.
La conclusión de la investigación del Banco Mundial sobre la educación en México es que “si no actuamos ahora para recuperar la pérdida del aprendizaje, toda una generación de niños y jóvenes será menos productiva en el futuro y tendrá menos oportunidades de progreso y bienestar”.
El paso de personajes como Loaiza por la SEP dejó al país sin una estrategia para recuperar el aprendizaje que perdieron los estudiantes en este tiempo: ya ni siquiera necesitan aprobar las materias para pasar de grado, y ninguno puede reprobar por inasistencias.
Un desastre histórico.
