Minuto a Minuto

Nacional Sheinbaum afirma que hay vigilancia tras alerta de seguridad de EE.UU. para Mexicali, BC
La presidenta Sheinbaum apuntó que su Gobierno está atento y con vigilancia tras la alerta de seguridad de EE.UU. para Mexicali, BC
Internacional “Tolerancia cero”: Trump advierte a Irán sobre colocar nuevos explosivos en el estrecho de Ormuz
Trump afirmó que el estrecho de Ormuz está libre de minas y advirtió a Irán sobre colocar nuevos explosivos
Nacional Atacan a periodistas de nota roja en Veracruz; uno de ellos está como no localizado
Dos periodistas de nota roja fueron atacados en la colonia Cazones de Poza Rica, Veracruz, la noche del lunes 24 de agosto
Internacional Tiroteo por disputa familiar en EE.UU. deja 8 muertos, entre ellos dos menores
Autoridades atendieron un tiroteo en Montana, EE.UU., en el que murieron ocho personas, entre ellas dos adolescentes
Economía y Finanzas Desempleo se ubicó en el 2.7% en el segundo trimestre de 2026
En el trimestre de abril-junio de 2026, la población desocupada sumó 1.6 millones de personas, una tasa de desocupación de 2.7 por ciento de la PEA

“Quiero justicia para mi hijo, pero no quiero que se haga de esta manera…”.

El llamado no es de alguno de los deudos de los jóvenes de Ayotzinapa frente a los crímenes con que los vividores de “la causa” vienen manifestándose desde hace siete meses.

Esas palabras, dichas ayer, son de Gloria Darden, madre de Freddie, cuya muerte (fractura de vértebras cervicales) a manos de la policía desató los violentos disturbios en Baltimore.

La hermana melliza del occiso, Federicka Gray, llamó también a la calma:

“Mi familia quiere decirles: por favor, por favor, detengan la violencia. Freddie no querría esto…”

Y un cercano a la familia expresó: “Esto debe detenerse de verdad, porque pudo haber sido cualquiera de nosotros…”.

Lecciones remotas pero universales de dignidad ante la muerte.

Impensables, caray, en el programa de estudios de la normal rural de Ayotzinapa, y evidentemente ajenas a las turbas carroñeras que atizan la barbarie, acaudilladas por un magisterio impresentable y alcahueteadas por omisas organizaciones e instituciones civiles, políticas y gubernamentales.

[email protected]