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Muchos de nuestros políticos sufren un grave problema de desconexión con la realidad, un verdadero “autismo político”.

La noticia que circula hoy en la que el presidente de Ecuador, Guillermo Lasso, señala que existió un error de interpretación durante su entrevista con el Washington Post, y que no ha descartado aún su candidatura para volver a buscar la presidencia en las elecciones adelantadas que Ecuador celebrará en agosto próximo como consecuencia de la activación del mecanismo de “muerte cruzada” es prueba de ello.

Lasso se salvó por muy poco esta semana de ser destituido mediante un juicio político que ya había iniciado en su contra, tiene su popularidad por el suelo (entre 12 y 13%) y el país padece una multi-crisis. En estas condiciones, de verdad piensa el presidente Lasso tener alguna posibilidad de lograr ser electo.

Para resumirlo en una sola frase: el presidente Lasso (al igual que muchos otros políticos de nuestra región) “no entiende que no entiende”.

Y así les va a ellos pero también, lamentablemente, a los países y a los pueblos que gobiernan.