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Hace algunos años, quizá 40 o más, tuve la oportunidad de ver una película llamada Cuando el destino nos alcance.

El tema central es nuestro planeta tierra sin agua, lleno de humo, sin mares, sin ríos, sin atardeceres ni amaneceres.

Un mundo tétrico, sucio, donde los adultos y los viejos, cuando estaban cansados o enfermos se presentaban a un lugar dónde les ponían algún documental de bellos paisajes, se podían ver bosques, lagunas, atardeceres tipo Sonora, imágenes de esas que todavía podemos ver en la actualidad. En esa película y en esa época ya no existía nada de eso.

Al llegar las personas mayores las pasaban a una especie de pequeño auditorio dónde podían apreciar las imágenes solicitadas por ellos mismos.

Después de algunos minutos la persona moría muy tranquila viendo esos hermosos paisajes.

De ahí el cuerpo pasaba a un proceso en dónde se convertía en soya verde. Sí, en pequeñas galletas convertidas en soya verde, era la transformación del cuerpo de quien moría.

Esas galletas eran las que se daban a los habitantes de ese lugar para sobrevivir, era la soya verde o “soybean green” como literalmente se llamó la película en el idioma inglés.

Toda esta historia la escribo para intentar ubicarme en ese tiempo y en ese espacio, hoy día, ciudades de nuestro país parecieran que el destino las alcanzo.

Ver a la capital del país es preocupante y doloroso, su contaminación está matando poco a poco a quienes en ella viven o a quienes permanentemente están ahí.

Las autoridades de ayer y de hoy siguen pensando que la misma naturaleza se encargará de arreglar los problemas, cuando bien sabemos que la naturaleza quedó rebasada por las malas acciones del hombre.

El destino nos alcanzó y no se ve quien esté preocupado, todo sigue siendo divisiones y enfrentamientos, se trata de acabarse unos a otros sin buscar remediar los males.

El destino nos alcanzó en muchas ciudades del país o quizá en todo México, las prioridades van en función de las políticas públicas de quien llega a gobernar, hoy día se está abandonando lo importante por lo dadivoso.

No se dan cuenta que de seguir por ese camino simplemente llegaremos a ese punto de “Soybean Green”. La vida no tendrá mucho sentido y añoraremos los tiempos de hoy y ayer, esos tiempos de libertad y de belleza de la naturaleza.

El destino nos alcanzó en muchos lugares, la CDMX es uno de ellos y no se ve como ni cuando se apliquen medidas que puedan salvar al país y a nuestros espacios.

La pregunta es… ¿Donde todavía respiramos aire puro y vemos montañas, desiertos, ríos y mares, dejaremos morir lo poco que nos queda?.

Ahí se las dejo de tarea, y solo les puedo asegurar que “el destino nos está alcanzando

De ida

La polarización del país se agudiza día con día, es claro que el nuevo gobierno no va gobernar para todos.

Sus políticas públicas van enfocadas exclusivamente a los más pobres, a los más necesitados, a los más débiles a esos y esas que no tienen nada. Eso no es lo malo, lo delicado es ver a los pobres como base de una plataforma electoral, algo que se vio con el PRI de los 70s.

Los próximos años, la clase empresarial y comercial tendrán que buscar la fórmula para ser productivos a pesar de un gobierno que no facilita las cosas.

López Obrador sabe que el tiempo es su peor enemigo y busca celeridad en sus ofrecimientos para asegurar un 2021 sin contratiempos, sin sobresaltos. Buscará mantener el gran poder para no caer en una descarada dictadura.

Así las cosas, es tiempo de trabajar intensamente, es tiempo de producir más para medio ganar, y es tiempo de no esperar nada de un gobierno que no escucha, solo habla.

 

De vuelta

“Que alguien me explique” ahora sí les pide el presidente a sus paisanos los tabasqueños que paguen su recibo de luz, después de años de no hacerlo y de estar en rebelión contra la CFE les pide que se porten bien, que ahora ya no hay corrupción y por lo mismo se debe de pagar.

Realmente es asombroso el ver como de la noche a la mañana lo que era malo es bueno, lo que era negro ahora es blanco y cómo les solicita pagar cuando durante años les pidió no hacerlo.

Obvio entender que los miles de tabasqueños no quieren hacerlo por una sencilla razón, ya se acostumbraron y muchos no tienen con qué.

Aunque lo relevante es quererlos convencer de que las cosas cambiaron cuando todo sigue igual y algunos dijeran siguen peor.

 

Aserrín

Y para muestra un botón… el primer trimestre del 2019 hubo un millón 886 mil 205 mexicanos desempleados, cuando en el mismo periodo del año pasado hubo un millón 713 mil 857 desocupados. Es decir, en el gobierno de López Obrador se sumaron 172 mil 348 mexicanos a las filas del desempleo. Esto no lo digo yo, lo dice INEGI.

Víctor Mendoza Lambert director de Grupo Entre Todos.

Twitter: @VictorMendozaL