Minuto a Minuto

Nacional Chihuahua, grave, pero más Sinaloa
          Fue un mal estreno para Montiel, donde sobreestimó su convocatoria y subestimó la respuesta de aquel gobierno y falló la logística
Nacional Comunidades indígenas de Chilapa quedan desiertas tras nueva ola de violencia criminal en Guerrero
Los habitantes de Chilapa de Álvarez que permanecen en refugios temen volver a sus hogares ante el riesgo de nuevos ataques
Nacional Cateo en Iztacalco deja seis detenidos y decenas de dosis de droga aseguradas
Durante el operativo en Iztacalco fueron detenidos dos hombres de 19 y 42 años, además de cuatro mujeres de 13, 17, 18 y 39 años
Nacional Sergio Mayer renuncia a Morena
El diputado Sergio Mayer presenta su renuncia, con carácter de irrevocable, a Movimiento de Regeneración Nacional (Morena)
Internacional Irán dice que un retorno a la guerra traería “más sorpresas” para el Ejército de EE.UU.
“Confirmamos que nuestras Fuerzas Armadas derribaron un F-35; si la guerra regresa, habrá más sorpresas”, afirmó el ministro iraní de Exteriores

¡Hola de nuevo!

Hoy te quiero platicar de los ahorros que nos ofrecen todas las tiendas, las departamentales y las virtuales también.

Hace tiempo que una idea ronda por mi mente y aún no logro entenderla muy bien. Pienso que compartiéndola contigo seguramente se me aclarará.  Es solo una pequeña reflexión.

Lo que pienso es que hay una trampa en la que caemos constantemente al aceptar ahorros y ofertas cuando vamos de compras.  Trataré de explicarme.

¿Tú aprovechas las ofertas y las rebajas? Cuéntame por Twitter @MarijoCodesal

¿Cómo te sientes cuando compras algo con descuento?

Típico que estás en algún lugar y te encuentras algo con descuento.  Aunque no lo necesites, lo compras. Solo porque tenía descuento. Imagina que vas al súper y te encuentras con ofertas de 3×2. ¿Las aprovechas?

Qué bien y qué mal. Creo que la trampa empieza ahí. ¿Realmente necesitas eso que te están ofreciendo o lo compras solo por aprovechar la oferta?

No nos damos cuenta que muchas veces compramos cosas que no necesitamos solo porque están de oferta.  ¿Cuéntame si te ha pasado?

Si tenía en mi presupuesto mensual un gasto programado por mil pesos y solo gasté 900 pesos, porque aproveché una oferta, ¡qué bien! pero esos 100 pesos que quedaron sin usarse no los ahorré. Y ahí hay otra trampa.

No todo lo que me ahorro en una compra lo ahorro realmente.

Seguramente esos 100 pesos se me fueron en alguna otra cosa porque simplemente los dejé de gastar, no los ahorré. Si esos 100 pesos los pusiera aparte, los ahorrara de verdad, rápidamente haría crecer un fondo considerable.  ¿No crees?

Además, dejar de gastar no es lo mismo que ahorrar.

¿Y tú, ahorras lo que te ahorras?

Te platiqué dos pequeñas trampas que creo que nos estorban para el mejor uso de nuestro dinero.

Ahorrar significa posponer la gratificación del momento por un futuro mejor. Si lo que vas a obtener en el futuro no es mejor de lo que en este momento piensas comprar, entonces no vale la pena ahorrar.

Lo importante a considerar cuando ahorres es que sepas que te estás pagado a ti mismo en el futuro. Si ahora recibes un sueldo, en el futuro tú te lo habrás pagado con tus ahorros de hoy.

 

¿Tal vez te preguntes cuál es la mejor parte?

Que reconocer que caemos en trampas de publicidad y ofertas para gastar nuestro dinero nos da ventajas a nuestro favor. Podemos darnos cuenta que al caer estropeamos nuestras propias metas financieras y también podemos estar perdiendo nuestra paz y tranquilidad futuras.

No dejes de enviarme tus dudas, preguntas e intereses a [email protected]. También podemos seguir esta conversación por las redes sociales. Aquí hay una oreja y una compañera para viajar al fascinante mundo de las finanzas personales.