Minuto a Minuto

Nacional Depresión afecta a 3.6 millones de mexicanos, pero más de la mitad no están diagnosticados
La depresión no debe confundirse con la tristeza cotidiana, pues implica un deterioro sostenido en la vida diaria
Nacional Reducen suministro de agua en CDMX: lista de colonias afectadas
Diversos trabajos de mantenimiento ocasionarán la reducción del suministro de agua potable en al menos tres alcaldías de la CDMX
Entretenimiento La Fiscalía española investiga al cantante Julio Iglesias
Los hechos habrían ocurrido en las casas de Julio Iglesias en República Dominicana, Bahamas y España. El cantante no ha respondido
Vida y estilo Hoy es martes 13, ¿es de mala suerte?
"En martes, ni te cases ni te embarques" es uno de los refranes más populares que cobra sentido este martes 13
Nacional Arrestan a menor de edad en Veracruz; aseguran armas y equipo táctico
Un menor de edad fue detenido en Veracruz, tras un enfrentamiento entre autoridades y sujetos armados

Tienen todo, menos remedio.  Florestán

Tras la hecatombe electoral priista del domingo, que llevará a una revisión y replanteamiento de relaciones, estrategia, discurso, candidatos, trato y tratos, el presidente Enrique Peña Nieto tiene dos años de cara a las elecciones de las que surgirá su sucesor.

Y son muchas las cosas a revisar y que han quedado a un lado por ese impacto.

Marcadamente el decepcionante proceso para elegir a 60 asambleístas constituyentes de Ciudad de México, proceso que pese a su importancia por la forma en que va a influir en la vida de más de nueve millones de mexicanos, se dejó perder por la superficialidad e indiferencia, frivolidad, de partidos, candidatos, autoridades de gobierno y del órgano electoral capitalinos.

La responsabilidad es de todos y aquí agrego al Instituto Nacional Electoral que les dio millones de pesos y cientos de miles de spots en lugar de que, también entre todos, hubieran desarrollado un  proyecto informador, incluyente, aleccionador, que buscara involucrar a los ciudadanos y no limitar el proceso a un juego de poder partidista y de spots y jingles huecos y sin sentido donde a lo más que se aspiró fue a la rima y la ocurrencia.

Desde aquí había adelantado la paupérrima participación ciudadana que se confirmó con una abstención superior a 71 por ciento, lo que aquí nunca se había visto, pese a lo cual los partidos celebran su victoria, en particular Morena, cuando apenas pudo obtener 10 por ciento de los votos del padrón capitalino que llega a 7 millones de electores.

En números absolutos sumó 630 mil votos; el PRD 550 mil; el PAN 197 mil; el PRI 149 mil y se mantuvo en último lugar, aún  por debajo de los 173 mil votos de los independientes, que al final ni figuraron, solo llegó uno.

Pese a eso, el PRI pasa por alto, o por lo bajo, esta derrota por su histórica ausencia, pero que es parte de su problema central de cara a la sucesión presidencial de 2018. Porque hoy, además de no tener los votos capitalinos, tampoco cuenta con los de Veracruz, Jalisco, Nuevo León, Puebla, Oaxaca y Guanajuato, que están entre los nueve con el mayor padrón electoral.

Y eso sí es un problema para el 18.

RETALES

1. RETROCESO. En efecto, el PAN fue el gran ganador el domingo, pero nada dice, y lo entiendo, que en Ciudad de México, Zacatecas, Sinaloa y Tlaxcala pasó a ser la tercera fuerza. Y eso que en Tlaxcala de haber ido aliado hubiera ganado dos a uno al PRI. La arrogancia;

2. NÚMEROS. Morena obtuvo el mayor número de los pocos votos de Ciudad de México, 630 mil, pero ni con aliados será, siquiera, primera minoría, lo que obliga a la negociación, pues todo tendrá que ser aprobado por mayoría calificada de dos tercios; y

3. AJUSTE. El PRI perdió todos los municipios importantes de la frontera: Tijuana, Mexicali, Ciudad Juárez, Nuevo Laredo y Reynosa.

Nos vemos mañana, pero en privado

 

[email protected]
Twitter: @lopezdoriga
 o Web: lopezdoriga.com