En vez de cumplir su función de legislar y respetar las leyes, el morenista Sergio Gutiérrez Luna, presidente de la Cámara de Diputados, tiene la desvergüenza de refugiarse en el fuero (¿no que ya no habría?) para continuar violando la Constitución y la legislación que de ella se desprende y protestó respetar. Dice que seguirá participando en actividades, dentro y fuera de San Lázaro, sobre la contrarreforma eléctrica y de propaganda gubernamental, en abierto de- sacato a las observaciones en contrario del Instituto Nacional Electoral.

Refugiado en la prebenda que le da su cargo, se escuda en la impunidad que le garantiza el fuero en su respuesta al recordatorio del INE a los diputados de su fracción en el sentido que la ley mandata suspender actos de promoción política y publicidad gubernamental cuando se está (como estamos) en vísperas de la consulta de revocación de mandato. Al argüir la libertad de expresión que la Constitución consagra, pasa por alto que inclusive esta regla tiene excepciones claramente legisladas que deben acatarse.

Sin más cultura que la que digirió en volantes, pancartas y plantones, debiera conocer y aplicar una invaluable recomendación del finado zorro Fidel Velázquez: “Si lo piensas no lo digas; si lo dices no lo escribas; si lo escribes no lo firmes, pero si lo firmas ¡échate para atrás”.

Por ignorarla, dejó la evidencia de su arbitrario proceder en el Boletín No. 1081 de la Cámara de Diputados.

Refiriéndose a sí mismo como si hablara otra persona, se desnuda: “Gutiérrez Luna reiteró que como presidente de la Mesa Directiva y con base en las facultades que le otorga la ley, seguirá defendiendo el fuero constitucional de las diputadas y diputados, y velará por su derecho para participar en debates, audiencias públicas y cualquier otro proceso parlamentario”.

Traicionando la ley, arguye que las facultades y atribuciones de los legisladores están garantizadas, lo que asegura su libertad para hablar “en cualquier ejercicio de participación democrática”. En su lógica, lo de “cualquier” incluye las rolleras, aburridas y manipuladoras “asambleas informativas” a que son tan dados los morenistas, en las que se promueven tanto las obras públicas como los apoyos sociales de la 4T.

Provocador, en un mensaje grabado en Tabasco, este infractor consuetudinario de las leyes insistió en respaldar al presidente López Obrador porque es un valiente que está transformando al país, lo cual genera resistencias y ataques. Sintetizó así su capacidad de arrastre:

“El presidente Andrés Manuel pasará a la historia como un gran transformador, como alguien que tuvo la visión para entender la realidad social y cambiar al país; no nos dejemos llevar por las campañas que unos cuantos pretenden hacernos creer y distorsionar la realidad; el golpeteo no nos va a distraer de la transformación…”.

Indigno de la representación que detenta, que no se preocupe por nada mientras pueda parapetarse en el fuero.