Las personalidades que le piden al presidente de la República reconsiderar la quinta etapa del paso del tren maya en uno de sus más polémicos y sensibles tramos fueron descalificadas por Andrés Manuel López Obrador en términos tan ofensivos como los que suele aplicar contra quienes imagina “adversarios” que conspiran en su contra.

“No siento que tengan vocación verdaderamente ecologista. Es más por dinero, porque están en contra de nosotros y voluntariamente quieren participar porque tienen un pensamiento conservador y les molesta el nuestro y también por fama…”.

Lo frontal del hashtag de la campaña parece ser lo que más lo encoleriza: #SelvameDelTren. Vale la pena diseccionar la galimática y flamígera sentencia:

–Dice que “siente” lo que, en todo caso, interpreta de manera ligera y contradictoria porque la “vocación” de sus anatemizados es la que practican en sus actividades profesionales (actuación, canto, ecología…), lo cual no excluye otras aficiones y pasiones.

–Si su reclamo “es más por dinero”, no necesariamente “están en contra de nosotros”, y si lo hicieron por negocio no actuarían “voluntariamente”.

Lo de que “por fama” es ridículo ya que, precisamente porque muchos son famosos (aunque no tanto los ambientalistas), quieren que su mensaje llegue al mayor número posible de personas.

¿Querrán darse a conocer Eugenio y Aislinn Derbez, Natalia Lafourcade, Kate del Castillo, Rubén Albarrán, Ofelia Medina, Bárbara Mori, Rebecca Jones, Omar Chaparro, Sergio Mayer o Ana Claudia Talancón?

Con el fondo de una brecha en la selva cercenada, una de las activistas grabó: “Paraíso de arena blanca y cielos y mar azules; lleno de cenotes, de ríos subterráneos, de cuevas y de una gran diversidad, esto es Playa del Carmen, devastado por el gobierno federal, por un presidente al que nadie le ha dicho que los turistas han llegado sin necesidad de un tren; que este lugar tiene la mayor captura de turistas del país. Nadie le comentó que vienen buscando nuestra riqueza arqueológica, la riqueza natural; a explorar caminos, a nadar en los cenotes, a bucear en ellos.

Este trazo del Tren Maya pasa por el sistema hídrico más importante que tiene Playa del Carmen. Pasa sobre cuevas increíbles que no están exploradas pero que forman un sistema importantísimo para la vida de este lugar. Esta ruta está pasando por zonas donde pasan o por donde pasaban jaguares; donde hay monos, donde hay víboras, donde hay felinos. Este lugar que el señor está devastando nos va a atravesar completamente la Riviera Maya. No necesitábamos un tren de la dimensión que el presidente propone ni de la infraestructura que él quiere. Necesitábamos mejorar la movilidad, pero no devastando esto. Esto es hoy lo que ha hecho el presidente de la República por segunda ocasión, sin permisos, sin manifestaciones de impacto, sin que ninguna autoridad protectora del medio ambiente sea capaz de decirle al señor presidente ‘no se puede, no es viable, no es seguro, es muy costoso, no es necesario’. ¡Basta…!”.