Parodiando el Tiempo de canallas con que Lillian Hellman describió las persecuciones macartistas contra liberales y comunistas a mediados del siglo pasado, Lorenzo Córdova llama “tiempos de tramposos” los que viene capoteando el Instituto Nacional Electoral que encabeza como consejero presidente.

“En ninguna justa, en ninguna contienda electoral, se vale cambiar las reglas a medio juego, porque esto impacta directamente sobre la certeza, la confianza y la legitimidad de los resultados”, dice refiriéndose al desaliento que “mentirosos y tramposos” pueden generar en la ciudadanía para acudir a las urnas el próximo 10 de abril.

Con Joaquín López-Dóriga en Radio Fórmula, resaltó ayer que “parte de la claridad, la legitimidad, la confianza en un proceso electoral, es que las reglas pueden cambiarse, pero antes de que el juego inicie”, y el de la consulta de revocación en marcha no admite ya modificaciones. Ante los ilegales decretos “de interpretación” con que el cuatroteísmo pretende justificar violaciones a lo que la Constitución prohíbe, explicó que las normas pueden cambiarse 90 días antes de que arranque el proceso en que se pretende aplicarlas, o se dan por válidas para entrar en vigor, pero hasta el siguiente ejercicio electoral.

Cuando faltan poco más de 15 días para la consulta, senadores, diputados, funcionarios y hasta directivos y militantes de Morena, secundados por sus contlapaches de otros partidos, necean con imponer nuevas reglas, realizan ilegal y descarada propaganda al gobierno federal y lloriquean por las reconvenciones que les hace el INE.

Acicateado por Joaquín para identificar a los “mentirosos y tramposos”, Córdova evitó personalizar y circunscribir la descripción en el presidente de la República: “Son todos aquellos actores públicos que tienen prohibiciones en la ley y que están violando la ley; son todos aquellos que pusieron reglas y hoy no les gusta y las burlan; son todos aquellos que no tienen un compromiso democrático a los que se les han venido emitiendo medidas cautelares una tras otra vez, que han sido ratificados por el Tribunal Electoral y que corro en el entramado democrático y, hay que decirlo con todas las letras, alejan a la ciudadanía de los mecanismos de participación. Son aquéllos, muchos los hay, lo estamos viendo todos los días.

El INE lo determina en sus medidas cautelares y el Tribunal Electoral las confirma. Son los tramposos que violan las reglas del juego que ellos mismos pactaron y que ellos mismos pusieron en la Constitución y en la ley…”.

Pegó seco, duro y al encéfalo de los diputados y senadores morenistas: “Cuando tienes que aprobar un decreto para decir cómo se deben interpretar, según tú, las normas que tú hiciste, eso te habla de que las normas que hiciste no son claras”. No pueden promover la revocación, porque la ley que aprobaron mandata que publicitarla es una facultad exclusiva del INE. Pero “estamos en tiempos de mentirosos, en tiempos de tramposos”.

En tiempo de canallas…