Minuto a Minuto

Nacional Hay mayorías que degradan
En fin, que hoy la vida legislativa de México vive su momento más bajo donde no hay espacio para el debate de altura, la discusión de las propuestas y la prevalencia de las ideas y donde la inteligencia, con la humildad, es la gran ausente del escenario
Internacional Irán lanza ataque contra una base aérea de EE.UU. en respuesta a una ofensiva previa
Irán advirtió que la respuesta es una seria advertencia para que EE.UU. sepa que la agresión no quedará impune
Internacional FBI arresta a exagente de la CIA tras hallar lingotes de oro por 40 millones de dólares
El exagente de la CIA fue identificado como David Rush, en cuya vivienda hallaron 300 lingotes de oro, millones en efectivo y relojes de lujo
Nacional Vinculan a proceso a cinco exfuncionarios de Morelos ligados al crimen organizado
Los cinco exfuncionarios de Morelos son acusados por su presunta participación en el delito de delincuencia organizada
Nacional Confirman primer caso humano de gusano barrenador en la CDMX
El Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica ha contabilizado en México más de 200 casos de gusano barrenador en humanos

La diputada petista Dionicia Vázquez García encarna la ignorancia, la patética mediocridad y el odio crónico de buena parte de la base lopezobradorista en el Congreso.

Cuando militaba en el PRD, fue inexplicable alcaldesa (1997-2000) de Santa María Tultepec, Edomex, y hoy forma parte (de manera igualmente incomprensible) de las comisiones legislativas de Atención a Grupos Vulnerables, Defensa Nacional, Protección Civil y Prevención de Desastres, del Comité de Ética y del Grupo de Amistad con Armenia, Brasil y República Dominicana, temas que por su envilecido hablar le quedan tan grandes como la distancia que imagina correrá el Tren Maya.

Desde la tribuna de San Lázaro peroró esta barbaridad:

“Es una magna obra; es un tren de turismo y otro de carga, y va a hacer un recorrido desde el Istmo de Tehuantepec hasta el Canal de Panamá…”.

Y reprochó a sus pares de la oposición:

“Ustedes no saben qué obra tan magnífica es. Nada más se les va en decir que ‘se roban el dinero, que se va a esto, que se va a lo otro’…”.

En la sesión plenaria del miércoles, la lengua se le soltó al grado que conviene registrar sus dichos hasta el remate justificando el agandalle del oficialismo de los fideicomisos del Poder Judicial de la Federación:

“Ustedes tienen 80 años robándose el dinero y no subieron aquí a pedirle perdón a los mexicanos, que era lo que se necesitaba. Ustedes no tienen conciencia, son corruptos y van a morir corruptos; por eso la gente no los quiere, por eso la gente los repudia, por eso la gente ya no vota por ustedes y, por más mentiras que suban a decir aquí, nadie les cree. Son unos corruptos, unos desgraciados, unos malvados y unos malditos, eso es lo que son: rateros, asesinos, corruptos, eso son ustedes. Y suben aquí a llenarnos con toda su bocota y no tienen un poquito de vergüenza al subir aquí y decir cuántas cosas se han robado; 80 años robándole a México y todavía no tienen llenadera.

“¡Por Dios, por Dios!, tengan un poquito de congruencia, ya déjenle algo de dinero a los mexicanos. Ustedes se van a comer a los grandes restaurants cuando ahorita hay gente que ni siquiera ha tomado un trago de café…”.

—Permítame, diputada, un minuto, la diputada Patricia Terrazas pidió el uso de la palabra —le demandó la presidenta.

Pero Dionicia se desquició:

“¡Yo le diría que no me interrumpa, es mi tiempo de estar aquí y no quiero que me interrumpan! ¡Les molesta, porque yo les digo la verdad, son unos corruptos! Perdón, presidenta, pero ellos no están aquí, ¡yo soy la que estoy aquí, y ahorita yo soy la que estoy hablando y voy a seguir hablando!”, gritó.

“Ese dinero (el de los fideicomisos) es de los mexicanos y va a ser de los mexicanos, así se paren de cabeza. Ya robaron bastante. Eso es lo que son: rateros, miserables, desgraciados, no tienen llenadera. ¡Ustedes son los más corruptos que hay en la vida! México está avergonzado de ustedes y cuando vayan a pedir el voto les van a decir ¡fuera, fuera, fuera, corruptos! Es cuanto”.

No son iguales: son peores.