Minuto a Minuto

Nacional Defensa envía 300 efectivos para reforzar la seguridad en Sinaloa
La Secretaría de la Defensa Nacional fortaleció los operativos de seguridad en Sinaloa con un contingente de 300 efectivos
Economía y Finanzas Canadá impone aranceles de hasta el 50 % a productos de EE.UU. como el acero o electrónica
El Ministerio de Finanzas de Canadá informó que los nuevos aranceles a productos de EE.UU. entrarán en vigor el 8 de septiembre de 2026
Nacional DJI México denuncia robo de mercancía, entre ellos drones, al salir del AIFA
DJI México denunció robo de mercancía, entre los que se encontraban drones, tras salir del AIFA el 19 de agosto de 2026
Internacional “No hay tiempo que perder”: ONU pide romper el “círculo vicioso” entre guerras y hambre
Guterres instó a las partes en conflicto a no privar a la población civil de los alimentos, los cultivos, el ganado y los suministros de agua potable
Internacional “Tolerancia cero”: Trump advierte a Irán sobre colocar nuevos explosivos en el estrecho de Ormuz
Trump afirmó que el estrecho de Ormuz está libre de minas y advirtió a Irán sobre colocar nuevos explosivos

En El ogro filantrópico y otros libros, Octavio Paz escribió que México y la Unión Soviética se asemejaban en estar plagados de “bocas amordazadas y monumentos a la revolución”.

Aquí se asoman los amordazamientos y el culto a la personalidad incluye figuras extranjeras que traicionaron su compromiso de garantizar las libertades.

Uno de esos monumentos fue dedicado al encuentro de Fidel Castro con El Che Guevara, obra de Óscar Ponzanelli y se colocó en 2017 en el jardín de la colonia Tabacalera, aunque fue la alcaldía de la Cuauhtémoc, entonces a cargo de Ricardo Monreal, la que lo compró.

La semana pasada, la alcaldesa de Cuauhtémoc, la opositora Alessandra Rojo de la Vega, mandó retirar las esculturas y así lo argumentó:

“Nunca hubo un procedimiento completo para colocarlas. En la alcaldía no existe un solo papel que autorice su instalación. Las esculturas estaban bajo el resguardo irregular de un trabajador de la alcaldía…”.

La jefa de Gobierno, Clara Brugada, afirma que la banca del Che y Fidel fue solicitada “por los vecinos” de la colonia y autorizada por el Comité de Monumentos y Obras Artísticas en Espacios Públicos, “el cual aprobó la propuesta de la alcaldía. En su momento, el dictamen positivo para su colocación fue notificado formalmente a la alcaldía”, y su retiro no fue precedido de “las autorizaciones legales correspondientes”.

El desmontaje desató protestas de organizaciones como el Grupo de Amistad México-Cuba y la José Martí, pero la presidenta Claudia Sheinbaum considera que tampoco es para tanto:

“Si su intención es que ya no estén, pues hablamos con la jefa de Gobierno, porque es un momento histórico. Si no quiere este monumento, pues que se reubique en otro lado y ya…”.

El retiro es una de las mayores, acertadas y plausibles decisiones de Rojo de la Vega, quien comprensiblemente lastimó la sensibilidad cuatrotera que se niega a condenar las dictaduras de Cuba, Nicaragua y Venezuela.

Y más limón en la herida puso la alcaldesa cuando exhorta:

“A todos los comunistas y a los comunistas de clóset, los coleccionistas de dictadores, les tengo una oportunidad única: ¿por qué no subastamos de manera oficial las esculturas de Fidel Castro y el Che Guevara? Esos que hablaban de igualdad, pero vivían como reyes y, como a ustedes les encantan, llévenselos a su casa, pero eso sí, esta vez lo tienen que pagar ustedes con su dinero, no el pueblo. Pueden tenerlos en su casa o su jardín. ¿Quieren dictadores?, llévenselos de decoración, páguenlas con sus bonos de austeridad revolucionaria y con lo que juntemos vamos a arreglar banquetas, parques, y jardines”.

Y posteó:

“Esta ciudad de derechos y libertades no es albergue ni tampoco rinde homenajes a opresores, dictadores, comunistas, asesinos, a quien viola los derechos humanos. ¿Qué cómo se me ocurre subastar las estatuas de Fidel y Che? Si el ex presidente de México rifó un avión… ¡y sin avión…!”