Minuto a Minuto

Deportes Grupo E del Mundial 2026: Costa de Marfil vence de último minuto a Ecuador
Costa de Marfil y Ecuador dieron inicio a su sueño en el Mundial 2026 este domingo 14 de junio en el Estadio de Filadelfia
Internacional Elecciones en Perú: se vienen días clave con Fujimori arriba por estrecho margen
A una semana de los comicios y con el 98.59 % del escrutinio, Fujimori ha logrado el 50.051 % de los votos frente al 49.949 % de Sánchez
Internacional Trump anuncia el acuerdo de paz con Irán y decreta la apertura de Ormuz
Teherán aún no se ha pronunciado. Trump ha asegurado que el bombardeo israelí de esta mañana contra Beirut —que ha causado al menos tres muertos y siete heridos— “no debería haber ocurrido”
Deportes En Vivo: Suecia y Túnez abren la actividad mundialista en el Estadio Monterrey
Estreno de lujo en la Sultana del Norte: El Estadio Monterrey vibra con el choque entre Suecia y Túnez del Mundial 2026
Internacional Irán “nunca tendrá un arma nuclear”, afirma JD Vance tras acuerdo de paz con EE.UU.
El exsenador por Ohio explicó que el nuevo acuerdo incluye la reapertura "inmediata" del estrecho de Ormuz, bloqueado por Irán

¿Qué esperar del papa Francisco, Jorge Bergoglio, en su larga visita a México de la próxima semana? ¿Una “visita pastoral” o una “visita política”?

¿Veremos un papa que solo reza, conforta y reenciende la fe de sus ovejas? ¿O también a un papa que habla de las dolencias terrenales que aquejan a su grey?

Espero que haga las dos cosas, y creo que las hará. Tendría que ser otra persona, otro papa, para hacer una visita pastoral y no meterse en las cosas de este mundo.

Hace varios meses intenté en esta columna una reflexión sobre la vocación jesuita, visible en Bergoglio, de “estar en el siglo”, de ser parte activa de su tiempo.

Este fue el santo y seña de la Compañía de Jesús:  no recluirse en los conventos, sino salir al mundo, como el ejército que requería la Iglesia: la Compañía de Jesús en el sentido solidario, pero también militar de la palabra.

Bergoglio pareció desde el principio un hombre de su tiempo, un hombre en su siglo, verdadero hijo del linaje de la Compañía de Jesús.

Sorprendió al mundo, no sé si también escandalizó a su grey, tomando posiciones liberales en algunos de los dilemas morales más complicados para la Iglesia de Roma.

Levantó los velos de la impunidad sobre sacerdotes y dignatarios católicos manchados indeleblemente por diversos géneros de abuso infantil.

Levantó también las mallas de la discriminación contra los homosexuales, que a los ojos de Bergoglio no son sino otra parte sufriente de su Iglesia, con sus derechos espirituales a salvo.

Readmitió en la grey católica a los divorciados, hasta ahora excluidos de ella.

Hizo la encíclica de mayor calado y pertinencia no solo en torno al cambio climático como un problema global, sino en torno a la dimensión moral que implica la carrera autodestructiva del consumismo.

Autorizó la absolución sacerdotal para mujeres que llevan en su cuerpo la herida del aborto.

Bergoglio ha estado en su siglo con elocuencia, valor y generosidad. Creo que hablará de las cosas del César tanto como de las cosas de Dios.

Es un papa de su tiempo, yo quisiera oírlo repetir todas sus audacias temporales en México.

[email protected]