Hace un año escribía sobre el recambio generacional del futbol mundial, ese que parece tener magia francesa y récords noruegos, también señalaba la intermitencia brasileña y es que la curva descendente de los dos más grandes futbolistas de los últimos 15 años había llegado, era momento de dejarlos ir y comenzar a visualizar herederos.

Foto: @ChampionsLeague
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No tengo dudas que Mbappé, Haaland y Neymar, deben cargar con la responsabilidad de ser los fuera de serie, los que de ahora en adelante se encarguen de hacer vibrar en el futbol de élite, no obstante, en las últimas semanas hemos sido testigos de historias fascinantes, donde los de siempre con nuevos bríos se han convertido en gratas y por raro que se lea, veteranas revelaciones. No es que estén de vuelta, Cristiano y Messi nunca se fueron, solo necesitaban reinventarse para entregarnos el último estirón de sus carreras.

En algún momento se irán, eso lo tenemos claro todos, lo que es inconcebible es que sigan siendo tan dominantes, hasta antes de este mercado de fichajes, todos pensábamos que Messi renovaría con el FC Barcelona, también que Cristiano continuaría entregando goles en Italia, nunca imaginamos que uno terminaría en París y que el otro regresaría a Manchester.

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Lo que hemos visto esta semana en Champions solo es parte de la grandeza de estos dos gigantes, mientras Lio se aclimata a la idea parisina, éste no se permite caer, y cuando la tragedia se asomaba en El Parque de los Príncipes, el argentino dio vuelta al marcador con su ADN característico, se puede perder todo, incluso un partido, menos la esencia, ahí estaba Messi para revertir un 2-1, entregar un 3-2 y todavía regalarle un penal a Mbappé, acto que nos habla de la grandeza del argentino y el proceso de formación y margen de mejora que todavía tiene el francés.

Si lo de Messi fue asombroso, lo de Cristiano Ronaldo no puede, ni debe pasar desapercibido. En los 3 partidos de de Fase de Grupos de Champions League, el portugués ha marcado y no solo eso, ha salvado las papas del fuego en un par de ocasiones, lo que pudo ser una crisis para Solskjaer hoy se ha convertido en un liderato que de grupo que ha costado sudor y mucho espíritu del lusitano. Marcando de nueva cuenta el gol del triunfo, Cristiano Ronaldo firmó su gol 137 en 179 de UEFA Champions League, agigantó su legado y demostró que no hay jugadores jóvenes o viejos, solo buenos, malos y fueras de serie.

Foto: @ChampionsLeague
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Es curioso, pero, cuando parecía que la curva iba hacia abajo -situación normal en la vida-, aparecieron nuevos proyectos para Messi y Cristiano, su espíritu de competencia, calidad y talento los ha regresado a los primeros planos. No es que Mbappé y Haaland todavía no estén, es que a Messi y a Cristiano no se les ven ganas de irse y de eso tenemos que estar agradecidos. Como buen romántico del futbol, me preparo para su adiós, pero Lio, Cris, si pueden, NO SE ACABEN NUNCA.

P.D. Lo de Messi y Cristiano este verano aplica para la vida misma: “Cuando duden de ti, cuando la situación llegue a su límite o la exigencia termine, reinvéntate, lo peor que puedes hacer es DUDAR DE TI”.

HASTA LA PRÓXIMA

Por José Luis Cuevas Rodríguez

Twitter: @JLUIS_CUEVAS