Minuto a Minuto

Nacional Marina despliega mil 400 elementos y alista ayuda ante el huracán ‘Polo’
La dependencia informó que Polo había vuelto a alcanzar la categoría 5 y se encontraba en las inmediaciones de Isla Socorro, Colima
Nacional Sedena cambiará sede de Museo Militar para evitar afectaciones ambientales
El recinto castrense buscará fomentar el conocimiento de la historia, la identidad nacional y el nacionalismo
Internacional António Guterres expresa admiración por Sheinbaum y agradece aportaciones de México a la ONU
El diplomático refrendó a la presidenta de México su agradecimiento por las aportaciones del país al multilateralismo
Nacional Vinculan a proceso a dos detenidos con fentanilo y armas en Sinaloa
Ambos fueron detenidos por elementos federales en el municipio de La Concordia, Sinaloa; portaban armas, cartuchos, marihuana y fentanilo
Nacional Sentencian a 12 años a “La Vaca”, líder de Los Mezcales, por acopio de armas
La Fiscalía Federal en Colima ejerció acción penal contra ambos y obtuvo las órdenes de aprehensión en noviembre de 2020

El chiste sobre los resultados del socialismo en Cuba es antiguo: “¿Cuáles son los tres logros del régimen? El deporte, la educación y la medicina. ¿Y cuáles son los tres fracasos? El desayuno, la comida y la cena”. Pues, 60 años después, los tres fracasos siguen intactos.

Un general comunista de 90 años desató una polémica esta semana en Cuba porque recomendó mitigar la escasez de alimentos con el consumo de caimanes, ratas de campo llamadas jutías y avestruces,  porque, en especial los avestruces, producen más carne que una vaca.

Pero en Cuba los ciudadanos no pueden ser dueños de reses o caballos, porque el Estado es propietario de todas las reses y de todos los caballos, y únicamente se los presta al pueblo para que usufructúe la leche de las vacas y del trabajo de los caballos. Su venta y consumo conllevan cárcel.

Aunque el asunto de la alimentación en el socialismo cubano lo dejó supuestamente resuelto el Che Guevara cinco años antes de que lo asesinaran en Bolivia, tratando de implantar por las armas el socialismo que, Evo Morales, ganó en 2006 en las urnas y es aliado de Cuba.

Guevara implantó el 12 de marzo de 1962 la libreta de racionamiento con la que todavía el gobierno indica que los cubanos vivan al mes (cuando hay) con dos kilos de arroz, medio de chícharos, uno de frijoles, uno de sal, dos de azúcar, un cuarto de aceite, cinco huevos y cinco onzas de café.

Y, esta semana, el general Guillermo García, ex compañero de armas de Guevara, recomendó a los cubanos que coman carne de avestruz, cuando en Cuba es muy difícil encontrarse muchas veces con un pollo. Ni siquiera en los zoológicos cubanos abundan los avestruces.

De hecho, el Consejo Nacional de la Sociedad Nacional para la Prevención de la Crueldad hacia los Animales de Namibia está criticando al gobierno de ese país africano por la captura de 146 animales salvajes para ser enviados a zoológicos de Cuba, entre los que hay avestruces.

Sin embargo, son ocurrencias propias de los sistemas populistas, los cuales, sin excepción, destruyen rápidamente la economía de los países y sumen en la pobreza a la mayoría de sus gobernados: En Nicaragua, el gobierno llamó a sus ciudadanos a criar iguanas para enfrentar el hambre.

El dictador Daniel Ortega pidió a los ciudadanos que construyan criaderos de iguanas para que éstas sustituyan a las vacas como fuente de carne para su dieta: al fin que las iguanas, dice, tienen un valor proteínico de un 24 por ciento.

Avestruces, iguanas, ratas de campo, caimanes… la dieta que acaba imponiéndose en los populismos; mientras sus líderes se ocupan de perpetuarse en el poder.