Minuto a Minuto

Entretenimiento Muere en Argentina integrante del espectáculo infantil ‘Bely y Beto’
De acuerdo con la información difundida, Samuel Garza acompañaba al equipo de Bely y Beto durante la etapa de la gira por Argentina cuando ocurrió el fallecimiento
Internacional Delcy Rodríguez asegura que trabaja en “plan maestro” para la reconstrucción de Venezuela
Rodríguez aseguró que su administración ya trabaja en un plan para La Guaira que permita su recuperación en infraestructura y vivienda
Nacional Decomisan más de ocho millones de cigarrillos falsos en Colima
La ANAM detalló que el decomiso de cigarrillos es el resultado de las medidas de control implementadas de manera coordinada entre las instituciones
Nacional UNAM suspende temporalmente inscripciones y entrega de documentos para licenciatura
La UNAM señaló que la revisión del Concurso de Ingreso 2026 continuará hasta concluir las acciones para garantizar la certeza del proceso
Nacional Despiden a Valentín Lavín Romero, alcalde de Temoac, en medio de un gran dispositivo de seguridad
El homenaje a Lavín Romero no pudo realizarse en la presidencia municipal porque la Fiscalía de Morelos mantiene el inmueble bajo resguardo

El flamante presidente argentino, Alberto Fernández, es un hombre inteligente, moderado y realista, lo que quiere decir por momentos muy crítico de los peores rasgos políticos de la coalición peronista que lo ha llevado al poder.

A finales de 2018, Fernández escribió para Nexos una reflexión crítica, punzante, de la experiencia de su país, y de la suya propia, durante el mandato de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, ahora su vicepresidenta. (“Los Kirchner frente a frente” ). Hizo un balance muy positivo de la gestión de Néstor Kirchner en su gobierno, no así de la de Cristina, que mereció su crítica, creo yo que por las buenas razones. En la versión Cristina del kircherismo, dice Fernández, apareció una “actitud confrontativa que afectó en mucho la convivencia democrática… La aplicación de una política maniquea a partir de la cual se definieron amigos y enemigos del poder convirtió al país en un centro de permanentes disputas siempre irreconciliables. Esa lógica despertó el malestar de algunos, el odio de otros y el desencanto de muchos”. Primero Cristina lanzó una ofensiva de impuestos altos y discrecionales a las exportaciones del poderoso sector agropecuario argentino. Luego, una ofensiva contra los medios, emblematizados en el grupo Clarín, al que trató de desarmar mediante una ley y un discurso de descalificación continua “que determinó una fuerte reacción periodística a la que alguien llamó ‘periodismo de guerra’”. Finalmente, Cristina se lanzó a una reforma del Poder Judicial, para sujetarlo a elecciones, batalla larga y desgastante que terminó en nada, pues la Suprema Corte argentina desechó su iniciativa. Al terminar el gobierno de Cristina, Argentina estaba en una fuerte crisis económica y en una electrizada crispación política, lista para llevar a Mauricio Macri a la Presidencia. Fernández regresa hoy con Cristina como vicepresidente a un país tan crispado políticamente y tan débil económicamente como el que recibió Macri de Cristina. La diferencia es que el nuevo presidente sabe muy bien cuáles son los pecados de su vicepresidenta que no puede volver a cometer, ideologismo, maniqueísmo, suspensión del diálogo democrático, ataque a los intereses legítimos y a la institucionalidad política de la Argentina. Le deseamos mucha suerte. https://www.milenio.com/opinion/hector-aguilar-camin/dia-con-dia/argentina-los-fernandez-frente-a-frente