Minuto a Minuto

Internacional Presidente surcoreano visitará México por primera vez en 16 años
Tras acudir a la Asamblea General de la ONU, iniciará el jueves su agenda oficial en México para sostener una cumbre con Claudia Sheinbaum
Nacional Habrá 9 concentraciones en CDMX; Movimiento triqui establecerá plantón
Estas son las concentraciones del día que habrá en la CDMX, con posibles afectaciones viales
Internacional Hallan 2.9 toneladas de cocaína en Manta, Ecuador, durante toque de queda
Esta y otras medidas no evitaron que Ecuador cerrara 2025 con una cifra récord de 9 mil 283 homicidios, siendo el país más violento en LATAM
Nacional Se forma la tormenta tropical ‘Polo’; podría convertirse en huracán categoría 3
Para el jueves se prevé que alcance su punto más cercano al territorio mexicano, con lluvias de muy fuertes a intensas
Deportes Accidente en Grandes Ligas: pelotazo manda al hospital a Alex Bregman
Present{o una herida debajo del ojo, sangrado nasal e inflamación; fue llevado a un hospital para someterse a radiografías y una tomografía

¿Cómo acabar con la corrupción? No lo sé, pero sé que es el escándalo moral mayor de México y que eso, si continúa firme en la opinión pública, conducirá a decisiones institucionales que limitarán su presencia, como el escándalo moral por el fraude electoral en los años 80 del siglo pasado terminó con las elecciones controladas por el gobierno.

Veo tres caminos institucionales para contener la corrupción.

El primero es la transparencia del gasto público. Todas las dependencias del Estado, de todos los niveles, deberían subir a sus portales de internet sus pagos de cada día: cheque por cheque y factura por factura. El mismo registro público debería quedar de todas las licencias, permisos o licitaciones que impliquen beneficios económicos.

Un segundo camino es fiscalizar federalmente el dinero del presupuesto federal que se ejerce en los estados y los municipios. Creo que una de las fuentes de la corrupción mexicana en los tiempos de la democracia es el mucho dinero público que va a los estados sin fiscalización debida de su ejercicio.

La fiscalización federal del dinero que viene de la Federación, ejercida hoy por los congresos estatales y los cabildos municipales, pondría un freno al abuso de recursos públicos frecuente, si no endémica, en la política local.

El tercer camino es obligar a todo el que ocupe o pretenda ocupar un cargo en el Estado a que transparente su riqueza haciendo pública cada año su declaración patrimonial, su declaración fiscal y su declaración de conflictos de interés.

Creo que el cruce de estas tres transparencias: la del gasto público diario, la del gasto del dinero federal por los estados y municipios y la riqueza personal de todos los funcionarios del Estado serían diques importantes al desbordado río de la corrupción mexicana.

Ninguna transparencia, desde luego, será efectiva sin castigos. El miedo a la sanción y la sanción efectiva son la fórmula final de la argamasa del edificio, lo único que puede hacerla cuajar.

Los juicios y las penas por fraudes, robos, desvíos, dispendios y otras irregularidades del manejo público corrupto deben ser parte del proceso regular de la justicia penal, no de ese opaco tribunal de fueros especiales que es la Secretaría de la Función Pública.

[email protected]