HÉCTOR AGUILAR CAMÍN

AMLO: el cielo prometido

AMLO: el cielo prometido


El capítulo final del libro de López Obrador 2018: la salida se titula “Cómo vislumbro el 2024”.

Si gana la Presidencia en 2018 y puede gobernar seis años, el candidato de Morena vislumbra lo siguiente:

“En el terreno de lo material, luego de crecer a una tasa promedio anual de 4 por ciento durante el sexenio, estaremos logrando superar el resultado del periodo neoliberal” (1983-2017).

“En 2024 estaremos creciendo al 6 por ciento”.

“El campo producirá como nunca; a la mitad del sexenio, alcanzaremos la autosuficiencia en maíz y frijol y, en 2024, en arroz. Otro tanto ocurrirá con la carne de res, cerdo, aves y huevos”.

“Tendremos reforestado todo el territorio nacional y garantizada la conservación plena de flora y fauna; habremos recuperado ríos, arroyos y lagunas”.

“La población crecerá pareja en todos los pueblos del territorio nacional; el regreso al campo será una realidad y la emigración pasará a formar parte de la historia, de una época ya superada”.

“Los trabajadores habrán recuperado cuando menos el 20 por ciento de su poder adquisitivo”.

“Ningún mexicano padecerá hambre y nadie vivirá en la pobreza extrema”.

“Los adultos mayores gozarán de pensiones justas y vivirán sin preocupaciones materiales y serán felices”.

“En 2024, la delincuencia organizada estará acotada y en retirada. Los índices delictivos serán 50 por ciento más bajos en comparación con el actual periodo de violencia”.

“En 2024 no existirá la delincuencia de cuello blanco y estarán erradicadas por completo la corrupción política y la impunidad”.

“Prevalecerá la honestidad y los servidores públicos serán vistos por la sociedad con respeto”.

“Las instituciones no estarán secuestradas por ningún grupo e interés creado; será realidad la separación y el equilibrio de poderes y el pleno ejercicio de las libertades —se contará con un auténtico Estado de Derecho”.

Este es el cielo prometido con fecha fija, para 2024, que puede leerse en el libro de López Obrador.

¿Puede algún político serio prometer todo esto y pensar que lo cumplirá? ¿Puede prometer todo esto sin saber que incurre en fantasía o en simulación?

No alcanzo a entender la lógica de promesas tan altas que parecen su caricatura. Salvo que se trate de la lógica de un político que cree como nadie en lo que nadie cree: las ganas de creer de su electorado.

hector.aguilarcamin@milenio.com