Hacer nada es un quehacer compulsivo. Y lo hacen mal:
Florestán.

En los últimos cinco años Perú tuvo cuatro titulares del Ejecutivo y dos congresos. Hoy, a tres meses de gobierno, la aprobación del presidente Pedro Castillo, un populista de izquierda, es de 36 por ciento con un rechazo del 58 por ciento y libró por poco un proceso de desafuero promovido en el legislativo por tres partidos de derecha a los que les faltaron doce de los 52 votos necesarios para destituirlo.

En este escenario, el presidente López Obrador reveló ayer que Castillo le llamó para pedirle ayuda y le mandó al secretario de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O., dijo, para apoyar en lo que podamos al gobierno de Perú.

Y agregó, en una elegía de la política a la no intervención;

¡Imagínense esta situación de un conservadurismo apoyado hasta por Vargas Llosa! Una cosa irracional. Entonces nos pidió apoyo el presidente porque toda una campaña en contra mediática y además alentada, aparejada de la inflación, que está afectando a nivel mundial, pero que allá plantean que es solo de Perú y que es por incapacidad.

Relató que Castillo le dijo que lo critican por usar sombrero y cuando va por la calle se tapan la nariz, a lo que le contestó: No te preocupes, tú eres un dirigente surgido del pueblo.

Y sostuvo: Esto sirve para entender cómo es el pensamiento reaccionario, cómo es el pensamiento conservador, el clasismo, el racismo. Afortunadamente los pueblos están levantándose, los de abajo. ¡Arriba los de abajo!

Esta es la primera vez que López Obrador rompe el principio de no intervención que ha invocado para abstenerse hasta de opinar, de las dictaduras de Venezuela, Nicaragua y Cuba, y exalta al levantamiento de los de abajo, de los pueblos y ofrece su intervención para apoyar en lo que podamos al gobierno de Perú.

Es un vuelco a la no intervención, que así entiende.

RETALES

1. VERGÜENZA.- No hay duda de la protección oficial a Hugo López-Gatell. Morena, en la Cámara de Diputados, logró hacer de su comparecencia pública, una reunión secreta que al final reventaron y el subsecretario se fue sin decir nada. Esa es la transparencia en la 4-T. Y las complicidades;

2. GATOPARDISMO.- El PRI se presenta ahora como un partido de centro social de izquierda democrática y, claro, antineoliberal, es decir, cambia el gatopardo para seguir siendo lo mismo con un priísta que se hizo de la presidencia del partido para hacerse de la candidatura presidencial, como Roberto Madrazo a principios de siglo. A ver cómo votan la reforma eléctrica. Allí se definirán; y

3. FUERA.- En el anterior período de receso legislativo, Morena y aliados dejaron fuera al PRD. Para este que se instala el miércoles, también dejarán fuera a MC. El PAN quiere cederle un asiento al PRD, pero de nada sirve. Morena sigue siendo el brazo legislativo del presidente.

Nos vemos mañana, pero en privado.