Minuto a Minuto

Internacional OpenAI pagará 3.2 millones de dólares por discriminar a trabajadores estadounidenses
OpenAI fue acusado de no publicar vacantes vinculadas al programa PERM para obtener la residencia permanente
Nacional México alista repatriación de tres piezas prehispánicas desde Estados Unidos
Entre las piezas destacan una figura antropomorfa de estilo Ixtlán del Río, un cajete de piedra procedente de Guerrero y una navajilla prismática
Internacional EE.UU. declara la emergencia para lidiar con los incendios sin control en el noroeste
Más de 65 mil personas han sido evacuadas, unas 700 estructuras se han quemado durante los incendios en EE.UU.
Internacional Embajador de México en EE.UU. se reunirá con la familia de Lorenzo Salgado
El encuentro entre el representante de México y la familia de Lorenzo Salgado se producirá en Texas, donde vivía la víctima
Internacional EE.UU. cancela la visa de la embajadora de Brasil por demora en avalar a su representante
La decisión responde a una serie de desacuerdos diplomáticos acumulados durante el último año

De los 19 integrantes del gabinete legal, sólo cuatro están libres de las redes sociales. Podría decirse que se trata de un asunto generacional —coincide en que ese cuarteto concentra a los secretarios más longevos— o de una inexcusable parquedad.

¿Y la transparencia? ¿Y la rendición de cuentas? Esa cerrazón resulta particularmente discordante para el secretario de la Función Pública, Roberto Salcedo Aquino, quien inició el sexenio como subsecretario de Fiscalización y Combate a la Corrupción y desde entonces restringió su presencia mediática.

Los titulares de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O, y de Salud, Jorge Alcocer Varela, deliberadamente han silenciado a sus voceros y han dejado en dos subalternos —los subsecretarios Gabriel Yorio y Hugo López-Gatell, respectivamente— el contacto cotidiano con los medios. En las reuniones del gabinete de seguridad y en el Salón Tesorería, su presencia es constante. Alcocer acude todos los martes a las mañaneras, aunque ahora Zoé Robledo es quien informa sobre la federalización de los servicios médicos.

Jorge Arganis Díaz Leal es el menos visible, dentro de ese cuarteto. Durante su bienio como secretario —llegó como sustituto de Javier Jiménez Espriú—han sido escasas sus apariciones públicas, no obstante las constantes giras presidenciales para supervisión de los mega proyectos de infraestructura.

En Palacio Nacional toleran susurros, pero no preguntas sobre la salud de los altos mandos de la Cuarta Transformación. Descartada la posibilidad de que se difundan filtraciones incómodas, nadie puede hablar enfermedades preexistentes o accidentes, hasta que tenga autorización de Alto Mando. El derecho a saber y la privacidad son los límites.

De los 19 integrantes del gabinete legal, sólo cuatro están libres de las redes sociales. Podría decirse que se trata de un asunto generacional —coincide en que ese cuarteto concentra a los secretarios más longevos— o de una inexcusable parquedad.

¿Y la transparencia? ¿Y la rendición de cuentas? Esa cerrazón resulta particularmente discordante para el secretario de la Función Pública, Roberto Salcedo Aquino, quien inició el sexenio como subsecretario de Fiscalización y Combate a la Corrupción y desde entonces restringió su presencia mediática.

Los titulares de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O, y de Salud, Jorge Alcocer Varela, deliberadamente han silenciado a sus voceros y han dejado en dos subalternos —los subsecretarios Gabriel Yorio y Hugo López-Gatell, respectivamente— el contacto cotidiano con los medios. En las reuniones del gabinete de seguridad y en el Salón Tesorería, su presencia es constante. Alcocer acude todos los martes a las mañaneras, aunque ahora Zoé Robledo es quien informa sobre la federalización de los servicios médicos.

Jorge Arganis Díaz Leal es el menos visible, dentro de ese cuarteto. Durante su bienio como secretario —llegó como sustituto de Javier Jiménez Espriú—han sido escasas sus apariciones públicas, no obstante las constantes giras presidenciales para supervisión de los mega proyectos de infraestructura.

En Palacio Nacional toleran susurros, pero no preguntas sobre la salud de los altos mandos de la Cuarta Transformación. Descartada la posibilidad de que se difundan filtraciones incómodas, nadie puede hablar enfermedades preexistentes o accidentes, hasta que tenga autorización de Alto Mando. El derecho a saber y la privacidad son los límites.

Arganis venció al coronavirus. Dos veces. Pero los rumores lo han debilitado aún más. En la SCIT muchos recuerdan lo que pasó con Cedric Iván Escalante, el primer subsecretario de Infraestructura, quien renunció tras una ruda campaña mediática que desgastó su relación con el Ejecutivo federal.