Minuto a Minuto

Nacional CNTE volverá a marchar en CDMX; se esperan 10 concentraciones
La CNTE volverá a tomar las calles de la CDMX este martes, con dos marchas que afectarán la circulación vial
Nacional Un muerto en el campamento de la CNTE en CDMX, ¿qué ocurrió?
La Secretaría de Seguridad Ciudadana capitalina (SSC CDMX) confirmó la muerte de un hombre en el plantón de la CNTE
Economía y Finanzas ¿Hay desabasto de combustibles en México? Pemex lo aclara
Pemex reaccionó a versiones periodísticas sobre un supuesto desabasto de combustibles en algunas regiones del país
Internacional Historiador británico Timothy Garton Ash gana el Premio Princesa de Asturias de Ciencias Sociales
El historiador, periodista y ensayista británico Timothy Garton Ash obtuvo el Premio Princesa de Asturias de Ciencias Sociales 2026
Nacional Los recursos del legado y el fuero
Andy, que es un hombre de 45 años, autodeclarado legatario del movimiento de su padre, como si eso fuera heredable, renunció al cargo de secretario de organización de Morena para ser diputado por Tabasco

Es un lugar común decir que Morena ganará la Presidencia en 2024.

Se dice que eso marcan las encuestas, que el Presidente sigue con una aprobación alta y ocupa todo el escenario político, mientras la oposición no existe salvo para equivocarse, ni tiene figuras que puedan cohesionarla en torno a una candidatura única.

Todo esto me parece mucho decir cuando falta tanto tiempo para las elecciones, con un gobierno de resultados tan pobres y con el antecedente de las elecciones de 2021.

En 2021 el Presidente era más fuerte, el gobierno también, la oposición parecía más desarmada que ahora y sin embargo obtuvo más votos que Morena y le arrebató la mitad de Ciudad de México (pese a las encuestas).

Hubo en aquellas elecciones un hecho clave: el nombre del presidente López Obrador no estuvo en las boletas, y no pudo reflejar en ellas su popularidad.

Tampoco podrá hacerlo en 2024, por la misma razón: no estará en las boletas. En las boletas estará una figura de Morena, cualquiera que sea, que hoy por hoy no es sólo menos popular sino casi invisible en comparación con el Presidente.

Esta es la primera cosa que el Presidente no podrá transmitir a quien elija: su popularidad de hoy, en caso de que la conserve. Tampoco podrá transmitir su experiencia ni su eficacia como candidato de oposición.

Aquí otra debilidad de Morena para 2024: su candidatura presidencial no será la candidatura de la oposición, la candidatura del cambio, sino la candidatura de la continuidad.

Esto no es fácil en ninguna elección. Lo será menos en esta porque, como van las cosas, para 2024 la continuidad a defender será la de un gobierno con pocos logros y muchos yerros, algunos de ellos catastróficos.

Añado la posibilidad de que Morena siga dividiéndose, como lo vemos dividirse ya, y no sólo para la elección presidencial. No, no creo que Morena haya ganado ya la Presidencia en 2024. Creo que la perderá.

Escribo esto en respuesta a un amigo que me preguntó por qué dije aquí que la democracia trajo en 2018 a López Obrador y la democracia se lo llevará en 2024.