Minuto a Minuto

Internacional Japón va por impulsar su industria militar; abordará “nuevas formas de combate” con IA
El informe anual publicado por el Ministerio de Defensa japonés señala que la producción de equipos militares en el propio archipiélago es una parte "prácticamente integral de la propia capacidad de defensa"
Ciencia y Tecnología Ticketmaster cumple 35 años en México acelerando su transformación tecnológica
Ticketmaster apuesta por inteligencia artificial, analítica de datos y SafeTix para transformar la experiencia del entretenimiento en vivo
Internacional Los incendios se intensifican en noroeste de EE.UU.: Oregón rompe récord de área quemada
Oregón ha contabilizado más de mil 300 incendios en lo que va de año, cuando aún faltan tres meses de la temporada de incendios
Ciencia y Tecnología El primer mouse plegable que cabe en tu bolsillo
Logitech presentó Mobi Fold, su primer mouse plegable ultra portátil para trabajar desde cualquier lugar
Deportes ‘Vozinha’ firma contrato con Colo Colo
El contrato es de seis meses, con la posibilidad de renovación por doce más hasta 2027, por el que recibirá 30 mil dólares mensuales

Han hecho muy bien los jugadores de Irán y de Inglaterra al introducir una protesta política en el mundial de futbol de Qatar. Hicieron evidente y visible lo que de otro modo habría cruzado invisible y callado por una justa deportiva de consecuencias mundiales.

Consecuencias no sólo deportivas, desde luego, sino de relaciones públicas de los países anfitriones, de los organizadores privados y de los negociantes de todo tipo asociados al acontecimiento.

Quien quiera echarle una mirada a la combinación deleznable de las justas deportivas y los oscuros intereses que las organizan y las ponen ante nuestros ojos, podrían ver en Netflix la serie FIFA Uncovered, traducida como Los entresijos de la FIFA. Verán ahí, entre otras paradojas miserables, cómo se volvió uno de los mayores negocios globales una organización como la FIFA, cuyo propósito declarado es no tener ganancias, pues se trata de una non profit organization.

El documental de Netflix nos recuerda hasta qué punto las fiestas deportivas internacionales han sido materia de negociaciones y de ingenierías políticas de organizadores corruptos y regímenes abominables.

Basta recordar, como lo hace el documental que menciono, el uso de las Olimpiadas de 1936 por el régimen nazi o del mundial de futbol de 1978, organizado por la FIFA para la dictadura argentina. Más cerca de nosotros, luego del gigantesco viaje de impunidad de Joseph Blatter en la FIFA, el mundial organizado en 2018 para Rusia y el que estamos viendo hoy en Qatar, entregado a esa dictadura integrista y misógina, en medio de las más turbias negociaciones.

La confederación de la FIFA a la que pertenecen México, Estados Unidos y Canadá, la Concacaf, ha sido una de las grandes células cancerígenas de la organización. Mucho nos toca en ese cáncer.

El documental que menciono reconstruye, entre otras, la historia de los increíbles estafadores de bajo rango, Jack Warner y Chuck Walker, que terminaron siendo arañas dominantes en la telaraña de la FIFA, esa que le vendió a Rusia el mundial de Rusia en 2018 y a Qatar, el de Qatar.

La política no puede separarse del futbol y debería estar presente en nuestra conciencia futbolera, aunque la empañe un poco. En realidad, la transparenta.