Minuto a Minuto

Nacional Metro CDMX reporta afluencia alta y retrasos en dos líneas
El Metro CDMX informó que envía unidades vacías a las estaciones con mayor demanda
Nacional Activistas acusan intento de “borrar” lucha por el agua junto al Estadio Ciudad de México
La Asamblea Antimundialista denunció el retiro de expresiones vinculadas a la defensa del agua y a las protestas por el Mundial
Nacional La trampa de los coordinadores de Morena
          Hoy tengo claro que, por ella, y no por el antecesor, van a pasar las listas lo que podría provocar algo más que un alejamiento u otra irrupción de López Obrador
Deportes Grupo J Mundial 2026: Sufrida victoria de Austria sobre Jordania
Austria y Jordania cerraron la primera jornada del Grupo J en el Estadio de la Bahía de San Francisco este martes 16 de junio
Deportes Inglaterra, Portugal y Colombia entran en acción en el Mundial 2026: ¿Dónde ver los partidos del miércoles 17 de junio?
Este 17 de junio se jugarán los primeros partidos de los Grupos K y L del Mundial 2026, con tres selecciones que roban el protagonismo

La paradoja de los últimos años es la de un presidente con aprobación al frente de un gobierno reprobado.

El Presidente tiene acuerdos de 60% en su desempeño personal, pero tiene al mismo tiempo rechazos mayoritarios en políticas claves, como seguridad y violencia, salud, economía y corrupción.

Cuando uno se acerca a ver lo sucedidoen el gobierno, en la administración pública propiamente dicha, la contradicción adquiere sentido.(Ver: El desmantelamiento del Estado,Nexos, Octubre 2023).

El Presidente decidió gobernar sin restricciones burocráticas ytomó decisionesque lo fortalecierona él,perodebilitaron susinstrumentos de ejecución gubernativa.

Concentró el poder en la presidencia, pero le quitóeficacia al Estado que preside. Dos reglas fueron particularmente destructivas. Una:para estar en el gobierno hacen falta 90% de lealtad y 10% de capacidad.Dos:lo importante “no es el cargo, sino el encargo”.

El Presidente ha manejado el gobierno a discreción según sus reglas, pero tiene un gobierno ineficaz y desmantelado.

Sus grandes propósitos transformadores no de transformación no van de la mano con sus poderes de realización, y los resultados de su presidencia son débiles, cuando no ruinosos.

Basta echar unamirada a los incumplimientos y sobrecostos de las obras de infraestructura emblemáticas, como el Tren Maya y Dos Bocas, o a la onerosa y contraproducente carrera presupuestal para sacar del pozo a Pemex.

El fracaso delInstituto de Salud para el Bienestar, el tristemente célebre INSABI, creado y clausurado sobre las rodillas, ejemplifica bien este proceso: el Presidente quería hacer un cambio grande, pero el recorteadministrativo del sector le entregó un fracaso mayúsculo.

El gobierno federal funcionaba mal antes, pero funciona peor ahora. Se agravan los problemas de seguridad y violencia, disminuye la calidad de los servicios públicos, la corrupción crece con la política de adjudicaciones directas.

Si en algo se parece el estilorecortadodel actual gobierno es al de los gobiernos neoliberales que aborrece.

El desmantelamiento del Estado es una realidad que heredará quien venga.

Usando una expresión de Reyes Heroles, el presidente describió al Estado, despectivamente, como un “elefante reumático”.

Entregará a quien le suceda un elefante anoréxico.