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Los gobiernos de algunos de los países más inútiles que hay en materia de no producir migrantes se reunieron en Palenque para ver cómo arreglar el problema de los migrantes que producen.

Si no lo han averiguado ya, no lo averiguarán nunca, porque la fórmula es muy sencilla: crear riqueza, empleos, paz social, libertad, democracia, seguridad, respeto a la ley y a los derechos humanos.

Es decir, parecerse a los países hacia los que emigra la gente, Estados Unidos, Canadá, Europa Occidental, y no a los países de donde emigran: Cuba, Venezuela, Centroamérica en general, Haití y, desde luego, México.

México fue el anfitrión de la cumbre en un doble nuevo papel: desde hace cinco años es el país que crea migrantes en su suelo, pero también es el país que impide el paso por su suelo de migrantes de otros países, en particular los presentes en la cumbre.

México ahora tiene esta doble condición: sigue siendo el mayor expulsor de gente que ha tenido América Latina, pero ahora es el mayor represor de migrantes que vienen de América Latina.

Desde los tiempos del gobierno de Barack Obama, México contiene el paso de migrantes hacia Estados Unidos. Desde los tiempos de Donald Trump, lo hace como prioridad, y empeña en esa tarea a la Guardia Nacional.

Un momento cínico de los acudientes a la cumbre de Palenque fue no hablar del papel antiinmigrante de México, ni a los crímenes de que son víctimas sus ciudadanos en nuestro suelo, por parte del gobierno y de su siniestro Instituto Nacional de Migración, y por parte del crimen organizado, que tiene ahí uno de sus negocios más rentables y oprobiosos.

Un momento de cinismo mayor en la cumbre fue echarle la culpa de la migración latinoamericana a Estados Unidos, por sus sanciones a Cuba y a Venezuela.

Los gobiernos reunidos escribieron una ridícula carta de exigencias y propósitos y se retiraron después a seguir produciendo migrantes en sus países de origen.

Alivio enorme para la cumbre, hay que decirlo, fue que México ofreciera como solución sus dos programas estelares para evitar migrantes: Jóvenes construyendo el futuro y Sembrando vida.

Hecho.