Elecciones 2024
Elecciones 2024

Ningún gobierno de la democracia mexicana, contada a partir del año 2000, ha sido tan burdo como el actual en el uso de programas sociales del Estado para beneficiar al Presidente y a su partido.

Un ejército de 20 mil “Servidores de la Nación”, pagados por la Secretaría del Bienestar, recorre el país sirviendo al gobierno y a Morena, levantando censos de beneficiarios que no son públicos y que ellos usan para difundir el más directo de los mensajes: “Esto te lo dan el Presidente y Morena. No el Estado”.

El Presidente ha dicho que la oposición quiere acabar con estos programas, pero que los programas se mantendrán si sus beneficiarios votan contra la oposición.

Ha dicho también que con los pobres se va a la segura dándoles programas sociales, porque ellos regresan el apoyo con votos, no como la clase media, que cambia de opinión.

Por si no fuera claro el fin electoral de esta apropiación de programas del Estado, el Presidente anunció, como cosa suya, un aumento en lo que recibirán los beneficiarios de esos programas durante este semestre de elecciones.

Sobresale el aumento para adultos mayores.

El ex secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, detectó en este aumento una maniobra poco filantrópica.

Según Hacienda, en 2024 el programa de adultos mayores beneficiará a 11.4 millones de personas. Pero según el Consejo Nacional de Población, solo hay en el país 11.2 millones. Faltan 200 mil.

No existen 200 mil beneficiarios del programa de adultos mayores (en el supuesto de que se hubieran registrado todos los beneficiarios posibles).

El presupuesto 2024 asignado a esta clientela es de 465 mil millones. Pero su costo real, incluyendo lo que cuestan los Servidores de la Nación, es de 415 mil millones.

El presupuesto le da al gobierno en este rubro 50 mil millones más de lo que necesita.

La revisión detallada de estas cifras puede leerse en el ensayo de Carlos Urzúa, “El cartucho encendido”, en el número de diciembre de la revista Nexos.

Creo que basta este ejemplo para mostrar lo que todos sabemos: la intención presidencial de comprar, avasallar, ganar a como dé lugar la elección de junio.