Minuto a Minuto

Entretenimiento Harvey Weinstein usó su poder para aprovecharse de Jessica Mann, una “joven frágil”, según la Fiscalía
La fiscal afirmó que el productor de cine fingió interés en el trabajo de Mann como actriz y se aprovechó de su vulnerabilidad
Ciencia y Tecnología La NASA adelanta el despegue de telescopio Roman, que mapeará a gran velocidad el universo
El telescopio Roman es considerado uno de los más ambiciosos por su capacidad para cartografiar el universo a una velocidad nunca antes alcanzada
Deportes El alto precio de las entradas amenaza el debut de EE.UU. en el Mundial 2026
El partido debut de EE.UU. en el Mundial 2026, en Los Ángeles, apenas vendió el 58 por ciento de boletos al 10 de abril
Internacional Trump extiende el alto el fuego hasta que Irán presente una propuesta de acuerdo
Donald Trump, presidente de los Estados Unidos, anunció la extensión del alto al fuego con Irán por medio de Truth Social
Internacional Detienen en Panamá a mexicano buscado por violación de menor en EE.UU.
Un mexicano buscado en EE.UU. por el abuso sexual de una menor de edad fue detenido en un aeropuerto de Panamá

Lograr la normalidad democrática no ha sido trayecto fácil ni sencillo. Generaciones de mexicanos participaron, comprometidos en mejorar o construir instituciones que le dieran validez al sufragio. La democracia no se agota en las elecciones, sino que necesariamente las incluye. Además, debe decirse, los comicios deben corresponder a una contienda justa, equitativa y bajo autoridades imparciales. La jornada electoral es el evento fundamental, punto de arribo y también de partida.

Es de arribo porque todo lo realizado se desencadena en los resultados que contienen el acumulado de mandatos ciudadanos. Partidos, candidatos y ciudadanos se movilizaron para llegar a esta cita: el encuentro del votante con la urna. Es puerto de partida porque el país habrá de transitar bajo un nuevo mapa de poder político que incluye la presidencia de la República, el Congreso, prácticamente todos los ayuntamientos y 9 ejecutivos locales.

Cientos de miles de ciudadanos participan en condición de autoridades de casilla. Un reconocimiento a ellos y también a la estructura del INE que ha hecho posible que México tenga elecciones ordenadas, legales y con resultados convincentes en los 9 procesos electorales federales transcurridos de 1997 a la fecha. Se dice fácil, pero hay que tener perspectiva y, sobre todo, es muy relevante que la sociedad interiorice a la democracia electoral como una realidad inamovible.

Tengo la impresión de que hemos sido omisos en el aprecio a nuestras instituciones democráticas. En parte por la partidocracia y la trivialización de la política, también por la expectativa de que la democracia electoral por sí misma resolvería los grandes problemas como son la pobreza y la impunidad. Estas insuficiencias no se le pueden imputar a la democracia, sino a quienes han accedido a cargos de responsabilidad y no pudieron dar resultados.

Votar es la forma más civilizada de participar en la vida pública. Nos da derecho a exigir, independientemente del resultado electoral; también convalida la coexistencia de la pluralidad. Sea dicho de paso, es una manera de imponerse sobre las amenazas más serias a la vida institucional, como es el embate del crimen organizado y el clientelismo.

Votar es el ejercicio cívico más sublime de la libertad.