Secuestro de perros, otra manera de extorsión

Secuestro de perros, otra manera de extorsión

El fenómeno está acabando con la tranquilidad de familias en México, que son extorsionadas con el dolor de ser separadas de sus mascotas

El secuestro de mascotas en nuestro país ha experimentado un aumento en los últimos años, provocando dolor y miedo entre las familias afectadas.

Este fenómeno está acabando con la tranquilidad de muchos ciudadanos en México, que son extorsionadas con el sentimiento de ser separadas de sus mascotas.

La problemática está en que, ante un “secuestro de mascotas”, la respuesta de la autoridad es que el hecho no está tipificado.

El caso de María Isabel Salazar, es muestra de esta realidad que se vive día a día en nuestro país. Ella es una mujer dedicada al rescate de perros, actividad en la que conoció a Molly, una perrita de raza salchicha.

“Molly fue rescatada de una familia que ya no la podía tener justamente, entonces nosotros la rehabilitamos, la esterilizamos y la dimos a una familia en Cuautitlán Izcalli, esta familia la tuvo aproximadamente dos meses”, compartió María Isabel.

Foto de internet

Molly vivió con su nueva familia dos meses, hasta que un par de delincuentes la secuestraron. Distrajeron a la familia en el mercado mientras los delincuentes ingresaron a la casa para llevársela.

Luego de algunas horas de haberse llevado a Molly, los secuestradores contactaron a María Isabel, ya que la placa que colgaba de su collar, además de su nombre, tenía grabado un número telefónico para reportarse en caso de extravío, ese teléfono era el de María Isabel.

Este es uno de los detalles (que el perro porte una placa de identificación) el que hoy buscan los ladrones para identificar a sus víctimas.

“A las dos horas se contactan conmigo y me dicen que querían veinte mil pesos por el rescate porque tenían secuestrada a la perrita”

Por lo que María Isabel buscó el apoyo de las autoridades e intentó denunciar el hecho.

“Yo me comuniqué al municipio de Cuautitlán Izcalli pero no tuvimos ninguna respuesta de las autoridades, ellos nos dijeron que no estaba tipificado y que no podían hacer nada”.

Los delincuentes continuaron llamando a María Isabel insistentemente.

“Yo recibí dos llamadas. En una de ellas me dijeron que ya les ofreciera lo que pudiera y que me la dejaban amarrada en el parque, pero nunca sucedió eso, a la perrita nunca la recuperamos”.

A la fecha Molly no ha vuelto a casa.

Con información de Imagen

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