¿Cómo se logró el primer caso de registro de un menor con el apellido materno primero?
Foto de Aditya Romansa para Unsplash

En la Ciudad de México es posible registrar a menores de edad con el apellido de la madre primero y en segundo lugar el del padre, esto luego de que se realizaran diversos procedimientos de amparo, sin embargo, en 2017 se logró que la medida se aplicara sin ningún otro procedimiento de por medio.

En el espacio de Joaquín López-Dóriga en Radio Fórmula, Alejandra Spitalier, secretaria General de la Presidencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, compartió la experiencia de su hija, quien fue la primera bebé en la Ciudad de México en ser registrada con el apellido materno en primer lugar.

“En el hospital me dijeron que no se podía que porque la norma era otra y desde los papeles administrativos era muy complicado convencer a la gente de hospital, así que salimos de allí y después acudimos al Registro Civil, expusimos nuestro caso y nos dijeron que no era posible, nos recomendaron ir a la oficina central del Registro Civil y, en cuanto ya pude tener movilidad, acudimos con la bebé y nos dijeron que no era posible”, recordó.

Sin embargo, la pareja continuó su búsqueda.

“Entonces mi esposo y yo pedimos audiencia con el director del Registro Civil y le expusimos que era nuestra voluntad, aunque debo admitir que le gané la decisión a mi esposo en un volado porque todavía no estamos como sociedad acostumbrados a este orden, le expuse las razones y el director nos dijo que era el primer caso que se llevaba sin juicio de amparo y que estaba de acuerdo en que se tratara de un ejercicio de libertad de la pareja, para igualar la cancha de las mujeres y hombres, y que en términos de igualdad nosotros estábamos en condiciones de decidir el orden de los apellidos. Finalmente, pidió que nos dejaran registrar a mi hija con el orden de los apellidos que decidiéramos”, señaló.

Sobre la decisión que la llevó a ella y a su esposo a optar por un orden distinto en los apellidos de su hija, compartió que, aunque se decidió en un volado, fue la voluntad en conjunto y debido a temas de igualdad.

“El que se registre a los bebés con el apellido paterno en primer lugar obedecía a una razón histórica en la que el hombre se consideraba el dueño de la familia, le ponía su nombre porque era de su propiedad y eso se recogió por las normativas aplicables. Al día de hoy no había ninguna justificación legal que explicara que ese debería de ser el orden correspondiente”, indicó.

Señaló que, debido a su trabajo, conoció a fondo la sentencia sobre el primer caso de una pareja que decidió invertir el orden de los apellidos de su hijo pero tuvieron que recurrir a un amparo para lograrlo.

“Entonces, cuando llega la sentencia a la oficina y a mí me toca involucrarme en el caso, empiezo a tener esta comunicación con mi esposo y teníamos argumentos a favor y en contra, mi apellido tienen una ascendencia extranjera y eso no nos gustaba porque estamos muy arraigados a nuestro país, pero en términos de igualdad nos encantaba la idea de registrarla con mi apellido en primer lugar. Debido a que teníamos argumentos a favor y en contra, recurrimos a la tradicional forma de solucionar las cosas que se llama volado, llamamos a un testigo y grabamos un video en el que se detallara por qué se había decidido y, finalmente, la suerte benefició mi intención y ahora tengo a la primera bebé registrada con el apellido materno en primer lugar”, señaló.

Indicó que en 2016 se tiene dato de la primera sentencia en donde una pareja quería registrar a su bebé con el apellido materno en primer lugar y en segundo el paterno pero el Registro Civil de la Ciudad de México no lo permitió porque la norma que aplicaba no permitía ese cambio por lo que el matrimonio recurrió al juicio de amparo y después llegó a la Suprema Corte, allí se decidió que era inconstitucional la norma que aplicaba en la Ciudad de México y que los padres podrían registrar a sus hijos en el orden de los apellidos que quisieran

“A raíz de esa sentencia, cuando se emitió en ese entonces, yo estaba embarazada y fue cuando iniciaron las pláticas dentro del hogar, con mi esposo, y allí fue cuando se dio la discusión”, compartió.

Dijo que esa norma ya se modificó y, actualmente, en la Ciudad de México ya se permite que los padres registren a sus hijos con el orden de los apellidos que ellos decidan.

“Pero, en efecto, el caso de mi hija fue el primer asunto que se registró sin un juicio de amparo y sin que la norma permitiera invertir el orden de los mismos”, relató.