Minuto a Minuto

Internacional Colombia apuesta por conectar su energía con Venezuela desde la frontera
La decisión llega después de que Delcy Rodríguez anunció un "acuerdo histórico" con la multinacional IMPSA para la hidroeléctrica Tocoma
Deportes Grupo C Mundial 2026: Brasil se impone a Haití y es líder del sector
Brasil definió el partido ante Haití en el primer tiempo en el Estadio de Filadelfia, para consolidarse líder del Grupo C del Mundial 2026
Deportes En vivo: Turquía vs Paraguay, Grupo D del Mundial 2026
La jornada del 19 de junio en el Mundial 2026 concluirá con el duelo entre dos equipos que perdieron la primera jornada: Turquía y Paraguay
Deportes Video: Raphinha se lesiona ante Haití y prende las alarmas en Brasil
Raphinha, futbolista de Brasil, se lesionó en el primer tiempo del duelo ante Haití en el Estadio de Fildadelfia
Deportes Video: Katia Itzel García estuvo a punto de debutar en el Mundial 2026
La árbitro mexicana Katia Itzel García estivo a punto de debutar en el Mundial 2026, por una eventualidad física del silbante central
¿Por qué los radicalismos no tienen “competitividad electoral” en México?
Combo de fotografías de archivo, donde se observa a la candidata a la presidencia de México por el opositor Frente Amplio por México, Xóchitl Gálvez (i), y a la aspirante presidencial por el oficialista Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) Claudia Sheinbaum (d), durante actos de precampaña. Foto de EFE/Carlos López/Felipe Gutiérrez

No existe “competitividad electoral” en México para una candidatura extremista, tanto de izquierda como de derecha, porque la ciudadanía rehúye los radicalismos debido, sobre todo, a “los procesos de construcción histórica” del país, según señalan politólogos consultados por EFE.

En el horizonte están las elecciones del 2 de junio de 2024, donde no figura entre las principales candidaturas ninguna enmarcada ni en el extremismo de izquierda ni de derecha.

México, históricamente, no tiene en términos de competitividad electoral candidaturas radicales de derecha y tampoco de izquierda”, apunta el politólogo y miembro del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores, Edgar Ortiz Arellano.

Aunque puntualiza: “Una cosa es que existan y la otra es que sean competitivas”.

Un ejemplo de esto es el intento del actor Eduardo Verástegui, identificado con políticos de ultraderecha, de ser candidato independiente a la Presidencia de México, aunque presumiblemente fracasará: tiene hasta el 6 de enero para conseguir las cerca de 960 mil firmas necesarias para presentarse y, actualmente, tan sólo ha recabado el 13 por ciento.

Esta realidad contrasta con el auge de estos movimientos, sobre todo de extrema derecha, en América Latina, como la reciente victoria del economista Javier Milei en las elecciones presidenciales de Argentina.

Ortiz Arellano asegura que, en términos generales, “al ciudadano mexicano no le gustan los discursos radicales”.

Añade que este rechazo también se debe a los “procesos de construcción histórica” del país, así como al “logro” de que el Ejército “no sea ni de derecha ni de izquierda” y al hecho de que no exista “una lucha de clases” pese a la “profunda desigualdad e inequidad”.

Candidaturas con “bullicio político” sin ser de extremos

Los expertos, que reconocen la existencia de movimientos extremistas en México, como el sinarquismo, nacido en los años 30 e identificado con el fascismo, descartan la existencia de candidaturas históricas en estos términos.

Aunque sí señalan algunas que han generado “bastante bullicio en el escenario político” por tener tintes populistas e intentar “vender este México que pudiera existir” si se les votaba, en palabras del politólogo experto en asuntos públicos Miguel Tovar.

“En los 80, todo el mundo amó y odió a Carlos Salinas de Gortari con su propuesta de ‘la modernidad llegó a México’”, opina, porque abrió un debate que cuestionaba “el centro del Estado, donde están las prioridades”.

La más reciente, según él, es la que protagonizó Andrés Manuel López Obrador en 2018 porque “llegó a ser muy disruptivo”, aunque su obra de gobierno haya virado hacia no aplicar “terribles cambios que cambiasen de manera sustantiva al Estado mexicano”.

¿Y qué tendría que cambiar?

Aunque los politólogos consultados por EFE coinciden en señalar la inviabilidad a corto plazo de una candidatura extremista, Tovar apunta un posible giro: un cambio en el federalismo fiscal, el “sistema de concentración del poder económico” en la Administración federal para, luego, repartirlo entre los estados.

Si se diese la situación, improbable a corto plazo, se podría abrir una batalla entre los estados que más aportan, que se inclinarían hacia “la extrema derecha”, y los “pobres, sobre todo del sur”, que apostarían por el extremo izquierdo.

En este país es la gran hebra, terminar por unir a todas estas regiones tan disímbolas”, opina.

Augura que, “en la medida que este componente no pierda validez, la gran conversación política difícilmente cambiará”.

La politóloga Palmira Tapia, que no se aventura a hacer un pronóstico para las elecciones de 2030, ve que el electorado “aún le apuesta por la institucionalidad” y los partidos tradicionales, aunque Ortiz Arellano sí pone la mano al fuego por una tendencia.

“En las condiciones actuales, (la más probable) sería una candidatura de extrema izquierda”, augura, aunque reafirma la inviabilidad de estas opciones expresada por sus colegas.

Con información de EF